Este queso fresco es perfecto para untar en pan, mezclar en ensaladas o utilizar en otras recetas. ¡Espero que disfrutes haciendo y comiendo este delicioso queso casero! OTRA RECETA FÁCIL EN A24
Este queso fresco es perfecto para untar en pan, mezclar en ensaladas o utilizar en otras recetas. ¡Espero que disfrutes haciendo y comiendo este delicioso queso casero! OTRA RECETA FÁCIL EN A24
Este tipo de queso es conocido como queso fresco o queso blanco:
Calienta la leche: Vierte la leche en una olla y caliéntala a fuego medio hasta que alcance aproximadamente 80°C (175°F). Utiliza un termómetro para medir la temperatura.
Agrega el ácido: Retira la leche del fuego y agrega lentamente el jugo de limón o el vinagre blanco mientras revuelves suavemente. Verás que la leche comenzará a cuajarse y a separarse en cuajada y suero.
Deja reposar: Cubre la olla y deja reposar la mezcla a temperatura ambiente durante unos 10-15 minutos. Esto permitirá que la cuajada se forme por completo.
Filtra la cuajada: Coloca un colador forrado con un paño de muselina o una gasa sobre otro recipiente para recoger el suero. Vierte la mezcla en el colador para separar la cuajada del suero.
Presiona y forma el queso: Reúne las esquinas del paño de muselina y exprime suavemente para eliminar el exceso de suero. Luego, puedes dar forma al queso a tu gusto.
Añade sal (opcional): Si deseas, puedes agregar sal a la cuajada antes de formar el queso para darle sabor. Mezcla la sal uniformemente.
Refrigera: Coloca el queso en el refrigerador durante al menos 2 horas para que adquiera consistencia. Después, ¡tu queso casero estará listo para disfrutar!