Karina Galluccio, otra de las víctimas de la partera, sostuvo: "Mi mamá venía de muchos abortos espontáneos, de mucho sufrimiento, de depresión al no poder ser mamá".
En esa línea, agregó: "Ellos legalmente no podían adoptar y cuando hablé con mi papá le dije ´pero papi, me compraste´ y mi papá me mira y me dice ´no dice yo pagué los gastos nada más, los gastos de internación´".
Norberto Ferreiro, por su parte, precisó: "El valor de una compra era, más o menos, un departamento. Los niños morochos tenían un valor, los niños rubios tenían otro, entonces todo esto era su negocio", completó.