"Lamento profundamente esta situación. Siempre doy la cara y seguiré haciéndolo, pero en este momento debo priorizar la seguridad de mi familia y mi entorno. Las amenazas y los pedidos extorsivos que estoy recibiendo son de extrema gravedad", sostuvo.
La influencer venía promocionando su negocio de reventa de entradas a través de su cuenta secundaria de Instagram, donde ofrecía accesos a distintos partidos de fútbol. Incluso, había lanzado su propia "agencia" dedicada a la comercialización de tickets.
El escándalo generó una ola de reclamos en redes sociales, mientras los compradores buscan respuestas. La Justicia ya investiga el caso, en medio de la incertidumbre por la posible devolución del dinero.