La temporada de la Fórmula 1 se traslada al continente americano para disputar una de las citas más tradicionales y exigentes del calendario, aunque esta vez el principal enemigo a vencer no estará dentro de la pista. El Gran Premio de Canadá, que se disputará del 22 al 24 de mayo en el Circuito Gilles Villeneuve de Montreal, llega con un escenario meteorológico que genera preocupación en los equipos y pilotos, amenazando con transformar el fin de semana en una auténtica lotería táctica.














