En el caso de Meza, su ausencia se remonta al Superclásico de noviembre de 2025, cuando sufrió una lesión en el tendón rotuliano que derivó en una operación. Desde entonces, transita una recuperación progresiva y apunta a regresar recién en mayo.
El tercer nombre es Portillo, quien sufrió una lesión ligamentaria a comienzos de año. Su recuperación es más extensa y recién podría volver a tener minutos en el segundo semestre de 2026.
Quiénes están en duda y podrían complicar aún más el panorama
A las bajas confirmadas se suman interrogantes que el cuerpo técnico sigue de cerca. Giuliano Galoppo es uno de ellos: sufrió un esguince de tobillo en marzo, ya recibió el alta, pero no tiene ritmo de competencia y ni siquiera fue convocado en el último partido.
Los casos más recientes son los de Fausto Vera y Juan Fernando Quintero, ambos con molestias sufridas ante Carabobo. Vera pidió el cambio antes de los 20 minutos por un dolor en la rodilla y sería un esguince leve, mientras que Quintero sintió una molestia muscular en el recto anterior izquierdo y dejó el campo rengueando. Los dos serán evaluados con estudios.
Con este escenario, River llega al Superclásico con un plantel condicionado por las lesiones, a la espera de recuperar piezas clave o, al menos, confirmar qué alternativas tendrá disponibles para enfrentar a Boca.