Un auténtico escándalo se adueñó de la escena en LaLiga de España con posturas inflexible por parte de todos los involucrados. La tensión entre Julián Álvarez y la dirigencia del Atlético de Madrid escaló a niveles insostenibles en las últimas horas: el delantero argentino no se presentó a entrenar por tercer día consecutivo y el club colchonero mantiene su negativa rotunda de venderlo al Barcelona. De acuerdo a los informes brindados por la institución, la ausencia del atacante responde a una "indisposición", aunque la situación también se adjudica al complejo momento anímico que reconoció el propio futbolista.





