El mejor partido de Argentina: Scaloni rompió su libreto y encontró la fórmula para llegar otra vez a la final

Las llaves previas fueron avisos. Contra Cabo Verde, Egipto y Suiza, la Scaloneta cometió errores que la complicaron en partidos que era accesibles en el desarrollo del partido. Con Inglaterra, parecía que se repetía la historia, pero los cambios le dieron la llave para una victoria histórica en el Mundial 2026.

Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
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La Scaloneta con su capitán en primer lugar. En busca del bicampeonato. (Foto: A24.com/ Reuters)

La Scaloneta con su capitán en primer lugar. En busca del bicampeonato. (Foto: A24.com/ Reuters)

“Hay que agradecer a los jugadores. Es difícil explicar lo de este grupo con palabras“, dijo Lionel Scaloni, emocionado como siempre, al término del partido que lo puso otra vez, de manera consecutiva, en una final mundial. Y tiene toda la razón. Esta vez, Scaloni hizo los cambios necesarios para jugar el mejor partido de la Scaloneta en esta Copa Mundial 2026.

Las llaves eliminatorias, los "mata-mata" fueron llamados de atención duros para la Selección, uno tras otro. Por el planteo de Cabo Verde y el mal juego de Argentina, que supo reaccionar con el tiempo justo. Con Egipto, porque lo sorprendió en dos jugadas muientras las dudas estaban otra vez, en el corazón argentino: su medio campo. Y contra Suiza, por hacer lo que hizo ayer Inglaterra. Con una ventaja, muy temprano además, en lugar de rematar el partido, se refugió cerca del Dibu Martínez.

Lionel Scaloni y su equipo de asesores, brillantes, se dieron cuenta de que había que "girar a la derecha" como le sugerimos en una primera nota.

El festejo loco y justificado. Argentina, otra vez finalista. (Foto: Reuters)

El festejo loco y justificado. Argentina, otra vez finalista. (Foto: Reuters)

Tomó la dura decisión de sacar a uno de sus "generales" como Rodrigo De Paul. Metió a Giuliano Simeone para darle vértigo al corredor derecho argentino. Y puso a Enzo Fernández como un volante con marca y creatividad al mismo tiempo.

El gol de Inglaterra fue injusto por el tipo de partido que veíamos. Pero Scaloni supo ajustar, en un segundo movimiento, lo necesario para ganar. Puso a De Paul, por derecha, en como mejor ha rendido. Por derecha, su lugar, luego del "Hydration Break". Y metió a Lautaro Martínez para rematar el buen momento de Argentina, un aluvión en la parte final del partido.

Y los dos goles vinieron por la derecha. El primero, Messi recupera una pelota de Mac Allister que dio en el palo, se la dio a Enzo y éste sacó un remate formidable para el empate. Por derecha.

Luego, un centro exacto de Leo Messi, por derecha y con la pierna derecha, le puso la pelota en la cabeza a Lautaro para que marcara el más que merecido 2 a 1 para la victoria. Cambios a tiempo de Scaloni, para llegar otra vez a una final de un Mundial. Y que el mundo entero se calle y observe asombrado.

Giuliano Simeone, clave en la derecha. Un gran cambio de Lionel Scaloni. (Foto: Reuters)

Giuliano Simeone, clave en la derecha. Un gran cambio de Lionel Scaloni. (Foto: Reuters)

La derecha de la selección argentina, la clave del partido

Ese sector del seleccionado fue el punto flaco desde que comenzó el torneo. Scaloni llevó dos jugadores "históricos" pero "tocados" como se dice ahora. Ni Molina (bajo rendimiento) ni Montiel (lesionado) llegaron en su mejor momento.

Y a medida que avanzó el torneo esa "inseguridad" se trasladó a un "general" en la cancha: Rodrigo de Paul. No se notó mucho en los partidos del grupo. Pero los problemas afloran cuando perdés y te volvés a casa. Así fue que sufrimos contra Cabo Verde, Egipto y Suiza. Pero el cuerpo técnico - tarde, pero a tiempo - vio el problema y lo corrigió. Messi, el mejor de la historia, y sus compañeros "escalaron los Andes" y ganaron partidos que ya son "épicos".

De Paul se abraza con Messi en el final del partido. Uno de los

De Paul se abraza con Messi en el final del partido. Uno de los "generales" de la Scaloneta, clave entrando desde el banco de suplentes. (Foto: Reuters)

A cada paso, el DT fue dando muestras del "cambio" en la Scaloneta. Leandro Paredes volvió al primer equipo para ordenarlo. Montiel y Molina se alternaron sin sacarse diferencias. Y De Paul parecía cansado para aguantar todo un partido. Ponerlo de suplente para entrar en el final del partido fue un hallazgo de Scaloni.

Pero lo más importante, llegó con Giuliano Simeone. Para los que tenemos cierta edad fue como ver la energía desbordante de su papá, el "Cholo". Un "8" que iba y venía por toda la cancha y todo el partido. Como esa pared mágica que hicieron de arco a arco con Redondo para ganarle a Paraguay un partido con inferioridad numérica.

Guiliano entró en la derecha, se "fajó" con los ingleses y ganó. Y tuvo claridad y energía para avanzar, llegar y patear al arco. Y luego vino De Paul que armó más el ataque argentino cuando había que empatar. Hasta que llegó el arma letal: Lautaro.

El cabezazo de Lautaro ante un centro exacto de Messi. La Argentina pone el 2 a 1 justo ante Inglaterra. (Foto: Reuters)

El cabezazo de Lautaro ante un centro exacto de Messi. La Argentina pone el 2 a 1 justo ante Inglaterra. (Foto: Reuters)

Lautaro Fernández, el que "bajó varios cambios" y nos puso en la final

Llorando, le dijo a los periodistas cómo cambió su vida con el nacimiento de sus hijos. Arrancó de titular y perdió el lugar con Julián Álvarez. como en Qatar 2022. Sólo que esta vez, entra y la mete goles claves, fundamentales. Tres en este mundial.

Julián, lo hemos dicho, es tan buen jugador que es un "Messi subalterno". Está en todos lados, corre y juega. Y hace jugar. Por eso, el partido con Inglaterra necesitaba a uno que corriera pero por delante de Messi. Que incomodara a la replegada defensa inglesa. Y así fue.

Todo vino por derecha. el gol inglés fue un centro bajo desde la izquierda que molina no vio - desde su sector derecho, como le llegaba el delantero para el gol. Luego, ya con la selección lanzada en ataque, un tiro de "maca" en el palo ( el segundo), la tomó Messi - por la derecha- se la pasó a Enzo Fernández que hizo un golazo. Un jugada casi en "espejo" al gol contra México en Qatar 2022 (esa vez desde un corner).

Y luego, la gloria más que merecida. Lautaro jugó solo 11 minutos y tocó dos pelotas. Una con la cabeza. De nuevo Messi por derecha y con la derecha tiró el centro para el golazo de cabeza de Lautaro. Que - parece todo un mensaje -pasó por detrás del arco desde la izquierda y se fue a festejar con toda la scaloneta en el rincón derecho del ataque argentino.

Ahora viene España. La "finalissima" que no fue, finalmente será. Scaloni y sus muchachos vieron lo justo. Sus muchachos, son los integrantes del cuerpo técnico. En la cancha, los jugadores hiceron lo que había que hacer. Y con Leo Messi, es más fácil. si algo deja este mundial a la Scaloneta es una señal clara. Cambiar a tiempo, sobre lo que ya es buenísimo, siempre da mejores resultados.