El gol de Inglaterra fue injusto por el tipo de partido que veíamos. Pero Scaloni supo ajustar, en un segundo movimiento, lo necesario para ganar. Puso a De Paul, por derecha, en como mejor ha rendido. Por derecha, su lugar, luego del "Hydration Break". Y metió a Lautaro Martínez para rematar el buen momento de Argentina, un aluvión en la parte final del partido.
Y los dos goles vinieron por la derecha. El primero, Messi recupera una pelota de Mac Allister que dio en el palo, se la dio a Enzo y éste sacó un remate formidable para el empate. Por derecha.
Luego, un centro exacto de Leo Messi, por derecha y con la pierna derecha, le puso la pelota en la cabeza a Lautaro para que marcara el más que merecido 2 a 1 para la victoria. Cambios a tiempo de Scaloni, para llegar otra vez a una final de un Mundial. Y que el mundo entero se calle y observe asombrado.
Giuliano Simeone, clave en la derecha. Un gran cambio de Lionel Scaloni. (Foto: Reuters)
La derecha de la selección argentina, la clave del partido
Ese sector del seleccionado fue el punto flaco desde que comenzó el torneo. Scaloni llevó dos jugadores "históricos" pero "tocados" como se dice ahora. Ni Molina (bajo rendimiento) ni Montiel (lesionado) llegaron en su mejor momento.
Y a medida que avanzó el torneo esa "inseguridad" se trasladó a un "general" en la cancha: Rodrigo de Paul. No se notó mucho en los partidos del grupo. Pero los problemas afloran cuando perdés y te volvés a casa. Así fue que sufrimos contra Cabo Verde, Egipto y Suiza. Pero el cuerpo técnico - tarde, pero a tiempo - vio el problema y lo corrigió. Messi, el mejor de la historia, y sus compañeros "escalaron los Andes" y ganaron partidos que ya son "épicos".
De Paul se abraza con Messi en el final del partido. Uno de los "generales" de la Scaloneta, clave entrando desde el banco de suplentes. (Foto: Reuters)
A cada paso, el DT fue dando muestras del "cambio" en la Scaloneta. Leandro Paredes volvió al primer equipo para ordenarlo. Montiel y Molina se alternaron sin sacarse diferencias. Y De Paul parecía cansado para aguantar todo un partido. Ponerlo de suplente para entrar en el final del partido fue un hallazgo de Scaloni.
Pero lo más importante, llegó con Giuliano Simeone. Para los que tenemos cierta edad fue como ver la energía desbordante de su papá, el "Cholo". Un "8" que iba y venía por toda la cancha y todo el partido. Como esa pared mágica que hicieron de arco a arco con Redondo para ganarle a Paraguay un partido con inferioridad numérica.
Guiliano entró en la derecha, se "fajó" con los ingleses y ganó. Y tuvo claridad y energía para avanzar, llegar y patear al arco. Y luego vino De Paul que armó más el ataque argentino cuando había que empatar. Hasta que llegó el arma letal: Lautaro.
El cabezazo de Lautaro ante un centro exacto de Messi. La Argentina pone el 2 a 1 justo ante Inglaterra. (Foto: Reuters)
Lautaro Fernández, el que "bajó varios cambios" y nos puso en la final
Llorando, le dijo a los periodistas cómo cambió su vida con el nacimiento de sus hijos. Arrancó de titular y perdió el lugar con Julián Álvarez. como en Qatar 2022. Sólo que esta vez, entra y la mete goles claves, fundamentales. Tres en este mundial.
Julián, lo hemos dicho, es tan buen jugador que es un "Messi subalterno". Está en todos lados, corre y juega. Y hace jugar. Por eso, el partido con Inglaterra necesitaba a uno que corriera pero por delante de Messi. Que incomodara a la replegada defensa inglesa. Y así fue.
Todo vino por derecha. el gol inglés fue un centro bajo desde la izquierda que molina no vio - desde su sector derecho, como le llegaba el delantero para el gol. Luego, ya con la selección lanzada en ataque, un tiro de "maca" en el palo ( el segundo), la tomó Messi - por la derecha- se la pasó a Enzo Fernández que hizo un golazo. Un jugada casi en "espejo" al gol contra México en Qatar 2022 (esa vez desde un corner).
Y luego, la gloria más que merecida. Lautaro jugó solo 11 minutos y tocó dos pelotas. Una con la cabeza. De nuevo Messi por derecha y con la derecha tiró el centro para el golazo de cabeza de Lautaro. Que - parece todo un mensaje -pasó por detrás del arco desde la izquierda y se fue a festejar con toda la scaloneta en el rincón derecho del ataque argentino.
Ahora viene España. La "finalissima" que no fue, finalmente será. Scaloni y sus muchachos vieron lo justo. Sus muchachos, son los integrantes del cuerpo técnico. En la cancha, los jugadores hiceron lo que había que hacer. Y con Leo Messi, es más fácil. si algo deja este mundial a la Scaloneta es una señal clara. Cambiar a tiempo, sobre lo que ya es buenísimo, siempre da mejores resultados.