Cómo fue la intervención policial
Luego del partido, la organización del torneo, a cargo del Instituto Deportes, solicitó la intervención de la Policía Militar de Santa Catarina. De acuerdo con el portal Mari Costa News, el episodio se produjo alrededor de las 16:15 y, tras reunir testimonios, las autoridades localizaron a los tenistas en un hotel de la ciudad.
Martínez, de 36 años, fue arrestado en primer término. Posteriormente, también fue detenido Rodríguez, de 35 años, luego de que la víctima y un testigo ampliaran la denuncia en la comisaría. Ambos quedaron bajo custodia policial y a disposición de la Justicia brasileña.
Qué dice la ley brasileña sobre este tipo de delitos
Las detenciones se realizaron en el marco de la Ley n.º 7.716/89, que desde 2023 equipara los insultos raciales al delito de racismo. Esta normativa considera la falta como imprescriptible y no excarcelable, con penas que van de dos a cinco años de prisión, además de multas económicas.
Según explicó Bonfa Tennis, Martínez fue acusado de un delito grave y, además de la causa penal, no percibirá el premio correspondiente por haber alcanzado los cuartos de final del torneo. Rodríguez también fue imputado por el mismo tipo de delito, tras ser identificado por los denunciantes.
Qué impacto tuvo el episodio en el torneo
La organización del Challenger de Itajaí emitió un comunicado oficial en el que condenó de manera contundente lo ocurrido. “El Abierto de Itajaí condena vehementemente el racismo y la discriminación de cualquier tipo”, señalaron, y confirmaron que la Policía Militar actuó conforme a la legislación vigente.
El caso se enmarca en un contexto de endurecimiento de las políticas contra el racismo en el deporte brasileño, donde en los últimos años se intensificaron las sanciones y los controles.
Qué consecuencias puede tener para los jugadores
El proceso judicial podría tener un impacto directo en la carrera de ambos tenistas. Martínez y Rodríguez ocupan actualmente los puestos 108 y 162 del ranking mundial de dobles, respectivamente, y las acusaciones abren la puerta a posibles sanciones adicionales por parte de organismos deportivos internacionales.
El Challenger de Itajaí, que se disputa por primera vez en 2026 y pertenece a la categoría 75, quedó marcado por un episodio que excede lo deportivo y vuelve a poner en primer plano la lucha contra el racismo dentro del deporte profesional.