Alejandro Garnacho, una de las grandes promesas del fútbol argentino, decidió rendir tributo a dos de los mejores jugadores de la historia. El delantero del Manchester United, quien tuvo el privilegio de compartir equipo con Cristiano Ronaldo y Lionel Messi, inmortalizó a ambos en su gimnasio personal con dos murales que reflejan su admiración por ellos.















