Las declaraciones del piloto argentino se dan en un contexto de fuerte inversión y discusión política en torno al autódromo porteño. El proyecto contempla una renovación profunda de la pista y de las instalaciones, con un presupuesto estimado en 150 millones de dólares, y está sujeto a la concreción de esas reformas para que MotoGP llegue efectivamente a la Ciudad de Buenos Aires.
¿Qué falta para que vuelva la F1 a Argentina?
Desde el Gobierno porteño confirmaron que existen conversaciones con Liberty Media (propietaria de los derechos comerciales de la Fórmula 1) y con la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Sin embargo, aclararon que estas negociaciones forman parte de “una segunda etapa” del plan general.
En otras palabras: antes de hablar seriamente de la F1, el objetivo inmediato es asegurar la llegada del MotoGP. Solo si la remodelación se concreta en tiempo y forma, y el circuito cumple con los requisitos técnicos y de seguridad que exige la F1, podría reabrirse esa posibilidad.
¿Por qué hay polémica con la remodelación del Gálvez?
La modernización del Autódromo de Buenos Aires generó rechazo en sectores del automovilismo nacional. Uno de los puntos más sensibles es la modificación –o incluso desaparición– del histórico trazado N°12, un ícono para el Turismo Carretera y otras categorías argentinas.
La reforma implicaría eliminar sectores emblemáticos como la 'S' del Ciervo y alterar la famosa chicana de Ascari. Esto encendió las alarmas entre pilotos, equipos y fanáticos que temen perder parte de la identidad del circuito en función de estándares internacionales.
Mientras tanto, Colapinto sigue creciendo en el automovilismo europeo y mantiene intacto su sueño: correr un día un Gran Premio de Fórmula 1 en su país. Pero, al menos por ahora, ese objetivo sigue lejos. Y él lo tiene claro.