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"Le dije que...": el desgarrador relato del ayudante de Miguel Ángel Russo tras su muerte

A una semana de la muerte de Miguel Ángel Russo, su inseparable ayudante de campo, el colombiano Juvenal Rodríguez, lo despidió con profundo dolor y recordó sus enseñanzas, su estilo de liderazgo y la última conversación que compartieron.

Juvenal Rodríguez fue ayudante de campo de Miguel Ángel Russo.

Juvenal Rodríguez fue ayudante de campo de Miguel Ángel Russo.

A una semana del fallecimiento de Miguel Ángel Russo, las voces que lo acompañaron en sus diferentes etapas comienzan a aparecer para rendirle homenaje. Entre ellas, una de las más sentidas fue la de Juvenal Rodríguez, su ayudante de campo y uno de los hombres más cercanos al histórico entrenador de Boca. En diálogo con Super Deportivo Radio, el colombiano rompió el silencio y expresó el dolor que atraviesa desde la partida de quien consideraba un maestro dentro y fuera del fútbol.

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“Es muy duro no verlo más”, confesó conmovido, para luego describir la influencia que Russo tuvo en su vida: “Desde que lo conocí, aprendí a disfrutar la vida. Miguel me enseñó a hacerlo. Se llamaba Miguel Ángel, tenía el ángel hasta en el nombre”.

Según Rodríguez, el técnico campeón con Boca en múltiples etapas tenía una manera muy particular de comunicarse. “Con él, uno sabía cuándo callar. Para Miguel, el silencio era una expresión de sabiduría”, recordó. Entre las frases que más lo marcaron, citó una habitual en la intimidad del cuerpo técnico: “No me preguntes por qué, pero va a pasar esto”. Para el colombiano, esa mezcla de intuición y convicción definía el estilo de conducción de Russo: prudente, firme y profundamente humano.

Qué rol tuvo la familia de Russo en sus últimos años

Juvenal también destacó el lugar fundamental que ocupó Mónica, la esposa del entrenador, durante su etapa más delicada. “Para ella, su vida era Miguel. Le entregó su vida. Si no hubiera estado, no lo hubiéramos disfrutado así estos últimos años. Fue una extensión de él en todo”, afirmó, resaltando el sostén emocional que encontró el DT en su entorno más íntimo.

El vínculo entre Rodríguez y Russo trascendía lo profesional. Según el colombiano, el ex DT de Boca veía en él un valor que pocos logran encontrar en el fútbol: “Lealtad. Miguel siempre fue un sitio seguro para mí. Cuando tenía un problema, me bastaba con que me hablara. A veces ni le contaba nada, y él igual me daba la solución”. Esa confianza mutua se convirtió en una de las columnas emocionales del equipo técnico que compartieron durante tantos años.

La despedida llegó con la mezcla de tristeza, amor y humor que caracterizaba a la relación entre ambos: “Le dije que lo amaba. Estoy seguro de que me habría respondido: ‘Pelotudo, dale’”, recordó entre lágrimas y una sonrisa. “Para mí, su partida marca un antes y un después. Es el final de algo y el inicio de algo”.

Antes de cerrar, Rodríguez expresó un deseo que resume el legado de Russo: “Si pudiera regalarle algo, serían sonrisas… y ojalá un título con Boca. Sería una de las mayores sonrisas para él”.

La figura de Miguel Ángel Russo, a juzgar por quienes lo conocieron en la intimidad, no se explica solo desde los trofeos: se explica en frases, gestos y silencios que hoy resuenan más fuerte que nunca en quienes lo quisieron.

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