En el lateral izquierdo aparece el caso de Marcos Acuña, otro campeón del mundo que depende casi exclusivamente de su estado físico. Cuando está bien, aporta experiencia y carácter; cuando no, pierde terreno frente a otras opciones.
En ese mismo sector se encuentra Nicolás Tagliafico, habitual titular para Scaloni. El defensor sufrió un esguince de tobillo tras un golpe en un partido de la Europa League, lo que encendió una alarma momentánea. Sin embargo, su situación no parece comprometer su presencia a futuro, ya que desde la última Copa América disputó 85 partidos y solo se perdió nueve por lesión.
Más atrás quedan nombres como Paulo Dybala o Ángel Correa. Ambos tienen talento de sobra, pero nunca lograron sostener continuidad dentro del ciclo, ya sea por problemas físicos o por la fuerte competencia en la zona ofensiva.
¿Quiénes presionan desde abajo para meterse en la lista?
El escenario también se explica por la aparición de nuevas alternativas. Jugadores como Nicolás Paz, Giuliano Simeone, Valentín Barco o Franco Mastantuono empezaron a ganar terreno y obligan a replantear jerarquías dentro del plantel.
El mensaje de Scaloni se mantiene en línea con todo su proceso: transición sin romper la base. Los líderes siguen siendo importantes, pero nadie tiene el lugar asegurado únicamente por lo hecho. En la Selección campeona, el pasado suma, pero el futuro se gana en la cancha.