Fútbol

Racing dio el golpe en La Bombonera, eliminó a Boca y es finalista del Clausura

Con un gol de Adrián “Maravilla” Martínez, la Academia ganó 1-0 como visitante, avanzó a la final del Torneo Clausura 2025 y dejó sin chances de Copa Libertadores a River Plate.

Racing dio el golpe en La Bombonera

Racing dio el golpe en La Bombonera, eliminó a Boca y es finalista del Clausura

Racing dio el gran golpe del fin de semana, venció a Boca en la Bombonera y avanzó a la final del Torneo Clausura, donde lo espera Estudiantes o Gimnasia, que este lunes definirán al otro finalista. La Academia, dirigida por Gustavo Costas, jugó con solvencia, paciencia y una idea clara; el Xeneize, por su parte, quedó atrapado en sus propias dudas, sin respuesta y condicionado por una decisión que cambió el partido: la salida de Exequiel Zeballos.

El gol que le dio el triunfo a Racing nació de una jugada quirúrgica. Almendra, con una visión impecable, metió un pase profundo para Rojas, que llegó a la carrera y lanzó un centro perfecto para la cabeza de Adrián Martínez. El delantero, que acumulaba diez partidos sin convertir, apareció en el momento más importante. Ese tanto, que parecía aislado, terminó siendo determinante en un partido de pocas situaciones claras.

Un Boca sin rebeldía tras sacar a su mejor jugador

Hasta ese momento, Boca era un equipo limitado pero punzante cada vez que Zeballos entraba en contacto con la pelota. El juvenil era el único que lograba romper líneas, encarar y preocupar a la última línea de Racing. Su salida desconcertó al estadio y, minutos después, al propio equipo.

Claudio Ubeda tomó una decisión que generó enojo en las tribunas y desconcierto en el plantel. Sacó al futbolista más desequilibrante del partido cuando todavía quedaban 25 minutos por delante. La reacción fue inmediata: silbidos de la gente, frustración en el banco y un equipo que, a partir de allí, quedó sin conducción emocional ni futbolística.

Racing lo percibió y empezó a jugar con mayor comodidad. Costas ganó la pulseada táctica, leyó mejor el partido y ajustó a tiempo. Boca, en cambio, se quedó sin rumbo y sin un plan alternativo.

Una Bombonera muda y un Boca paralizado

Tras el gol, no hubo reacción. Boca volvió a caer en sus patrones más repetidos: centros desesperados, acumulación de gente en ataque sin orden y una falta de claridad absoluta. Los jugadores buscaban por arriba lo que no encontraban por abajo, pero sin un cabeceador dominante ni un volante capaz de manejar la pelota bajo presión, cada intento se desvanecía rápidamente.

Ubeda, paralizado en la línea de cal, tampoco encontró respuestas. No fue a buscar variantes ni modificó el esquema. Ni siquiera observó a los suplentes que calentaban a un costado del campo. La falta de experiencia del entrenador quedó expuesta en el peor momento posible: en un duelo mano a mano donde el margen de error es mínimo.

Racing, sólido y con memoria reciente de grandeza

La Academia, por su parte, mostró oficio y carácter. El equipo que el año pasado levantó la Copa Sudamericana y que en este 2024 llegó hasta las semifinales de la Libertadores ,donde cayó por un margen mínimo ante Flamengo, volvió a demostrar que está preparado para los partidos decisivos.

Racing justificó la victoria en el complemento: fue más ordenado, más inteligente y más ambicioso cuando el partido lo pidió. El festejo final, cargado de emoción, simbolizó el renacer de un plantel que sabe competir en las difíciles.

Una eliminación que duele y anticipa cambios

El Xeneize se fue masticando bronca. La Bombonera, que comenzó con ilusión, terminó en silencio, con un sentimiento compartido de frustración por una eliminación que parecía evitable.

El ciclo de Ubeda queda tambaleando. La falta de reacción, la decisión inexplicable de sacar a Zeballos y el desconcierto general en un partido clave dejan al entrenador en una posición muy delicada.

Racing, en cambio, se enciende. Costas ganó un duelo táctico clave, su equipo está sólido y va por un nuevo título.

La final lo espera. Boca, en cambio, deberá procesar otra decepción en una temporada irregular, marcada por dudas, cambios y pocas certezas.

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