El primer gran triunfo argentino en los Juegos Olímpicos de París 2024 llegó de la mano de un cordobés nacido en Bolivia: José Torres Gil, un inesperado protagonista que le dio la primera medalla de oro a la Argentina.
José Maligno Torres logró una actuación histórica en freestyle y ganó la primera medalla de oro para la Argentina. ¿Por qué le dicen Maligno?
El primer gran triunfo argentino en los Juegos Olímpicos de París 2024 llegó de la mano de un cordobés nacido en Bolivia: José Torres Gil, un inesperado protagonista que le dio la primera medalla de oro a la Argentina.
El "Maligno" Torres tuvo una actuación brillante e hizo historia, gracias a la medalla de oro en BMX freestyle en los Juegos Olímpicos París 2024.
Aunque sus dos pasadas fueron espectaculares, se le contabilizó la mejor, la primera, con una valoración de 94,82, suficiente para quedarse en lo más alto del podio olímpico. Esta es la primera celebración argentina en París. ¿Quiénes completaron el podio? El británico Reilly Kieran Darren David (93,91) y al francés Jeanjean Anthony (93,76).
"El Maligno" nació en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, y vivió allí hasta los 11 años, cuando su familia se mudó al barrio Urca en Córdoba. Una tarde, mientras jugaba al fútbol en el parque con su hermano, descubrió su amor por la bicicleta: "A lo lejos vimos que había muchos chicos saltando en bici y en skate. Nos acercamos y cuando uno hizo una prueba girando de cabeza, que se llama flair, nos generó una gran atracción y adrenalina. Le pedimos prestada la bicicleta y ahí empezó todo… no hubo vuelta atrás”, contó el ganador olímpico en una entrevista con La Nación.
De gran carisma y una habilidad extrema, El Maligno sorprendió también por su extraño apodo. ¿De dónde viene? Al parecer se lo ganó por varias razones: primero, por la malicia que tiene para hacer bromas y, además, por “la forma agresiva de montar la bicicleta”.
“Tuve muchas lesiones. Cuando quedé inconsciente después de golpearme, no fue tan grave porque no te acordás nada, jaja. Tengo todo el lado izquierdo del cuerpo quebrado y operado, pero por suerte todo tiene titanio y en los escáneres de los aeropuertos no tengo problemas. En cambio, hay compañeros que tienen implantes de acero inoxidable y siempre los están frenando, revisando y tienen que explicar por qué tienen un fierro ahí adentro. Yo paso directo, jaja”, le decía antes de los Juegos a La Nación, hablando de las particularidades de su deporte.