Lo que ocurrió, cuenta José Luis del Palacio, socio de Decrypto.la, es que la FCA “le negó la aplicación por temas relacionados a formalidades de compliance y emitió una alerta avisando que Binance no está habilitado localmente para dar servicios”. Pero la realidad, asegura, “es que no cambia nada porque antes tampoco estaba habilitado, incluso los precios no cambiaron bruscamente después de conocerse la noticia”.
“Siempre es una pena que un competidor que emplea a muchísima gente deje de operar”, indica Matías Bari, CEO y cofundador de SatoshiTango. Sin embargo, considera que ninguna industria puede crecer sin estar regulada: “Por eso es importante promover un marco regulatorio para que las criptomonedas sean un entorno seguro y confiable”.
Binance solicitó el registro en Reino Unido pero, según indicó el diario Financial Times y confirmó la FCA, recientemente retiró su aplicación.
Ahora, la empresa tiene unos días de plazo para remover todas sus promociones y publicidades de servicio y aclarar -tanto en su web como en sus comunicaciones- que no tiene permitido operar en el Reino Unido.
Todo esto, remarca Beaudroit, “no significa que los usuarios de ese país no pueden utilizar la plataforma a nivel global, sólo no podrán enviar Libras a través de transferencias bancarias”.
Para el especialista es importante entender que hay una estrategia de “jugar en el borde” porque, justamente como no existe una claridad regulatoria sobre la actividad, “las empresas hacen lo pueden para tratar de empujar un negocio”.
El impacto de la medida contra Binance
Tanto Binance Holdings Company, que está registrada en las Islas Caimán, como Binance Market Limited, su operación en el Reino Unido, están controladas por el empresario chino-canadiense Changpeng Zhao, CEO de la plataforma de criptomonedas más grande del mundo, que fundó en el año 2017.
Para Beaudroit, este tipo de acciones contra la empresa es bastante común: “Se trata de una organización muy grande con presencia muy agresiva y, seguramente, veremos más acciones de este tipo”.
Según el portal especializado TheBlockCrypto, en mayo, Binance procesó operaciones en criptomonedas por US$ 1.500 millones y tiene 13,5 millones de usuarios. En los primeros meses del año, en pleno auge del Bitcoin, llegó a operar US$ 80.000 millones por día, aunque ese volumen se redujo últimamente para todas las plataformas.
En última instancia, asegura el CEO de Belo, es más de lo mismo: “otro embate de la industria tradicional hacia los jugadores del mundo cripto que tiene que ver con cómo las entidades centralizadas se plantan, con las herramientas que tienen, para marcar la cancha a una industria descentralizada que básicamente es imparable”.
Más acciones contra el mundo de las criptomonedas
Cabe recordar que, recientemente, el ente regulador financiero de Japón emitió alertas sobre Binance porque estaba ofreciendo servicios en el país sin la autorización correspondiente.
Esta situación se suma a otro duro impacto que recibió este segmento económico hace unas semanas, cuando el gobierno de China ordenó a sus provincias con mayor presencia de minería del Bitcoin clausurar todas las instalaciones para frenar la proliferación de inversiones, recaudación de fondos ilícitos y la salida de capitales del país.
“Lo de Reino Unido es diferente a lo que ocurrió en China, que prohibió la minería en Bitcoin, lo cual, personalmente, me parece un tiro en el pie porque venían ganando una carrera para ser un jugador estratégico en la industria del minado de BTC, pero decidieron que se trata de una industria que no desean soportar”, analiza Beaudroit.
Por último, Bari considera que "si se empieza a regular, es señal de que existe mayor adopción y, por lo tanto, interés”. Por eso, puntualiza, “el rol del Estado debe ser acompañar la innovación sin afectar su desarrollo, aportando al conocimiento e inclusión financiera en favor de las personas”.