Charla con el experto financiero

Diálogos con "José Tasa": BCRA con más dólares, desconfianza en los bonos y el virus de Microsoft

¿Qué pasa con el acuerdo con el FMI y la restricciones a las importaciones? ¿Puede mantenerse la tranquilidad cambiaria hasta las elecciones? Pase y lea.
por Guillermo Laborda | 08 de marzo de 2021 - 10:50
El Banco Central

El Banco Central, liderado por Miguel Pesce, no para de sumar dólares. 

Los mercados se hallan divorciados: el BCRA no para de sumar dólares a sus reservas pero del otro lado crece la desconfianza en los títulos de la deuda argentinos. En un nuevo encuentro de fin de semana con el experto financiero que se escuda detrás del seudónimo de José Tasa, gana espacio también cuanto sucede en Nueva York con la tasa de interés norteamericana.

Es el gran fantasma que puede convertir al 2021 en un año negativo para las inversiones. Pastas de por medio en el restaurante Piegari sobre la calle Posadas, la conversación versó además sobre el destino del bitcoin y de la ministra Losardo.

-Miguel Pesce en el BCRA no debe poder creer lo que le está sucediendo. Cruzó el desierto cambiario del verano muy tranquilo…

-Así es. Igualmente siguen muy restringidos las divisas para los importadores. La regla que tienen en el equipo económico es autorizar importaciones por u$s 3.800 millones por mes. Y así pasan los meses. El problema es que con la reactivación de la economía, tras la cuarentena, las importaciones van en ascenso.

Las automotrices, las del sector construcción, las de consumo, todas sufren trabas de la secretaría de Industria. La orden es llegar a las elecciones de octubre sin que el dólar aparezca en la tapa de los diarios. Y lo van a lograr. Tampoco creo que cambie algo tras las elecciones.

-¿No ve un giro a la ortodoxia el día después de los comicios?

-No. Veo un gobierno que repetirá lo hecho entre 2011 y 2015. Y si se devalúa es porque no queda otra alternativa, como le sucediera a Axel Kicillof cuando era ministro en enero de 2014 y Juan Carlos Fábrega estaba en el BCRA. Entre el 22 y 23 de enero el peso se devaluó 22%. En la actualidad percibo que perfeccionaron los controles, sin importar el daño que hacen en la economía. Reducen la brecha con el “rulo” que hace el ANSES vendiendo bonos en dólares contra pesos.

Ahora la suba de la soja y las lluvias le dieron un impulso inesperado al gobierno en lo cambiario. En septiembre todos estaban preocupados por la soja debajo de u$s 350 y la sequía. Todo se dio vuelta. Después de las elecciones, no habrá mayores cambios en la política oficial. Más de lo mismo: presión sobre empresas, controles por doquier, y una economía que seguirá arrastrándose, con alta inflación, arriba del 40%. Veremos lo que sucede con el FMI, que es un tema no menor, como siempre.

El Gobierno busca acelerar la venta de la cosecha de soja
La suba de la soja y las lluvias le dieron un impulso inesperado al gobierno en lo cambiario.

La suba de la soja y las lluvias le dieron un impulso inesperado al gobierno en lo cambiario.

-También pasa para después de las elecciones.

-Veremos lo que pasa en la asamblea de verano, en Washington, del FMI. Comienza en abril. Mi impresión es que el aumento de capital que se le quiere dar a los países miembros, esa emisión de DEG, es sólo para los países de más bajos ingresos como venimos hablando últimamente. El gobierno está gastando por anticipado. Pero el combate con el FMI viene para largo.

Por ello la embestida de Alberto Fernández y Cristina la semana pasada. Ven que las negociaciones no existen, no avanzan, y que los pedidos que hicieron a los países miembros, Estados Unidos, Francia, Alemania, Japón, fue en vano. Y la realidad es que el FMI o los países del G7 no avalarán un programa a la Argentina si en el medio hay precios máximos, tasas de interés negativas, prohibición de despidos, y un clima general anti empresa. Veremos.

-Ello es lo que está impactando en el precio de los bonos, ¿no?

-Así es. El riesgo país se aproximó a los 1.600 puntos pero además incidió el despegue de la tasa en EE.UU. En el mercado bursátil se observa una rotación, saliendo de empresas de tecnología que fueron las más beneficiadas con la pandemia. Suben los papeles que habían sido vapuleados en 2020 como las acciones de turismo, aviación, juegos.

En la Argentina el castigo es doble siempre. Fíjese las acciones de Vista que por el sólo hecho de operar localmente, cae más que Petrobrás. Pero puede recuperarse fuertemente dado que sube el precio del petróleo en el mundo, y el gobierno no quiere obtener una balanza comercial deficitaria, como señala el último informe de Delphos.

Piense que en Estados Unidos se están vacunando a un ritmo de más de 2,4 millones de personas por día. Es impresionante. Junto con el super paquete de ayuda fiscal lanzado por Biden, por 1,9 billones de dólares, asegura una rápida recuperación de la economía norteamericana. Alemania también está reaccionando y la bolsa de Frankfurt opera en sintonía con la cantidad de vacunados. Ahora hay otro virus del que muy pocos hablan…

-¿Cuál?

-El que sufrió Microsoft, por hackers que la empresa denunció que estaban basados en China y esponsoreados por una empresa oficial. Hubo inmediata reacción del gobierno norteamericano y existe el temor de que las tensiones vayan en aumento. El virus se inyectó en el software de mail, el Exchange, y ahora la carrera está desatada para frenar el contagio a otras empresas. El daño ya llega a 30 mil empresas. Lo único que falta es que pasemos del COVID-19 a un virus informático global que paralice a empresas.

-Volviendo al ámbito local, la situación política se recalienta.

-Así es. Hay muchas internas dentro del oficialismo. En general los de La Cámpora son muy críticos de cómo el “albertismo” está gestionando la pandemia y la economía. Cristina quiere más protección judicial dado lo comprometida que está por sus causas. Lo que la salvó a la ministra Losardo es que los medios, Clarín especialmente, la daban por renunciada. Y el kirchnerismo, ya se sabe, nunca quiere avanzar o cambiar un funcionario si la presión para hacerlo viene de los grandes medios.

-Por último, ¿cómo ve al bitcoin?

-Más afectado por la suba de la tasa en Estados Unidos. Al fin y al cabo no deja de ser una suerte de commodity, como el oro. Me llamó la atención igualmente que resistiera a 45.000 y ahora vuelva a estar arriba de los 50.000 dólares. No es una burbuja como se dice dado que aparecen rápidamente compradores cuando cae fuerte.