La barrera de los $200
La semana pasada, tras varios días de tendencia alcista, el dólar blue volvió a subir y alcanzó los $200 luego de acumular tres ruedas de tocar máximos históricos. En concreto, en los últimos diez días de octubre subió desde su pico histórico previo, de $195 en términos nominales, alcanzado el 23 de octubre de 2020, a los $200.
El blue había tocado los $200 por primera vez el 4 de noviembre, pero ese mismo día retrocedió a $199. Se mantuvo en ese nivel por dos ruedas consecutivas -viernes y lunes- , hasta que el martes volvió a reaccionar.
Qué dicen los economistas respecto del aumento del dólar blue
Consideran en general que algún deslizamiento del tipo de cambio más rápido que el actual se dará con el dólar oficial. Respecto del blue hay distintas miradas. En general consideran que, si bien hay tensión, incertidumbre y tendencia a cubrirse, el dólar informal está en un precio alto.
Inflación y el fantasma de la devaluación
La inquietud que circuló estos días entre el ambiente financiero argentino era si realmente había posibilidad de una devaluación como la del 2014, cuando después de las elecciones legislativas, en el gobierno de Cristina Fernández, se devaluó la moneda local y la inflación pasó del 20% al 40%.
Federico Moll explica que, en esa oportunidad, “Kicillof quiso acelerar el ritmo de depreciación de la moneda: salto cambiario en 2014, administrar el colchón y llegar a las elecciones de 2015 con el atraso más alto posible”.
En la actualidad, asegura, “no resulta obvio que no vayan a intentar un movimiento similar para acelerar el ritmo de depreciación por encima de la inflación e ir recuperando algo de la competitividad perdida en el período pre elecciones”. Sin embargo, reconoce, “si en ese entonces la posibilidad de éxito era baja, ahora lo es más todavía”.
Para Lorenzo Sigaut Gravina, “la situación social y política es mucho más débil que en 2013, con lo cual una devaluación tendría un impacto mucho más duro porque ya venimos de casi una gran crisis 2018, 2019 y 2020 por la pandemia”.
La pregunta, según el economista, es si el Gobierno puede evitar otro sacudón económico y social para que no pase lo del 2013 que primero se aceleró la depreciación y después terminó con un salto a fines de enero 2014”. En definitiva, habrá que ver si en el acuerdo con el Fondo no se pide algo por el estilo y si el Gobierno está dispuesto a una corrección del tipo de cambio real más fuerte”.
“Posibilidades hay”, dice Agustín D´Attellis, para quien incluso la situación actual es “mucho peor que la de 2013”. De todas formas, no le parece viable la alternativa devaluatoria porque con el “traslado directo a precios y su impacto después de 4 años acumulados de pérdida del poder adquisitivo de los salarios empujaría todo a una situación bastante delicada ”.
Insiste en que la intención del Gobierno será aumentar el ritmo de deslizamiento del tipo de cambio más parejo con la inflación y con medidas que apunten a contener la inflación para llevarla a niveles más bajos. Sin embargo, advierte, “puede pasar algo diferente y que el mercado te empuje en otra situación”.
Más categórico, Miguel Boggiano señala que para bajar la inflación se necesita credibilidad, “algo que el Gobierno no tiene y no sabe qué hacer para recuperarla”. Y agregó: “Si no se toman medidas en ese sentido, no tienen ni una chance de frenar la inflación en el 2022 o 2023, seguirá subiendo”.
Por último, remarca, “soy muy pesimista respecto de la inflación porque es improbable que el Gobierno tome las medidas audaces necesarias para recobrar confianza y seguimos con expectativas inflacionarias altísimas. Salvo que brinde señales claras de que recortará gastos, atacará el déficit fiscal y dejará de imprimir pesos para financiar toda la fiesta de gastos”.
Para el asesor de Carta Financiera, “tiene que tomar medidas que sean mucho más pro-mercado, dejar de perseguir a las empresas, porque los empresarios son los que dan trabajo a la gente”.
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