Dentro de esa categoría, la fabricación de equipos de informática, televisión, comunicaciones y componentes electrónicos se hundió 49,8%, principalmente por la menor producción de celulares y televisores. También cayó 25% la fabricación de equipos y aparatos eléctricos, como consecuencia de una menor producción de motores, generadores y transformadores.
Otro de los sectores más golpeados fue el de maquinaria y equipo, que retrocedió 26,7%. En particular, la producción de maquinaria agropecuaria cayó 46,6%, afectada por una menor fabricación de tractores, cosechadoras, pulverizadoras autopropulsadas y diferentes implementos. Según el informe, el resultado se produjo en un escenario de menor demanda de maquinaria de fabricación nacional.
Fuerte caída en indumentaria, calzado y materiales para la construcción
La división de “Prendas de vestir, cuero y calzado” registró una contracción del 15,9% interanual. La fabricación de indumentaria bajó 14,4%, mientras que el calzado y sus partes se desplomaron 26,5%.
El sector estuvo condicionado por una menor demanda interna y una mayor competencia de productos importados. Por su parte, “Productos minerales no metálicos”, estrechamente vinculado con la construcción, cayó 12,6%.
Dentro de este segmento, la producción de artículos de arcilla y cerámica no refractaria, entre ellos los ladrillos, se hundió 41,3%, en parte por restricciones en la disponibilidad de gas que afectaron los niveles de fabricación.
Qué pasó con la industria automotriz y los alimentos
La producción de “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” disminuyó 5,4%, mientras que específicamente la fabricación de vehículos automotores retrocedió 9,9%.
De acuerdo con datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las ventas a concesionarios de vehículos nacionales se desplomaron 48,8% en julio. En los primeros siete meses del año, las unidades nacionales representaron apenas el 30,1% de las ventas totales a concesionarios. En tanto, “Alimentos y bebidas”, uno de los rubros con mayor peso dentro del indicador industrial, mostró una caída más leve, del 0,5%.
La elaboración de galletitas, productos de panadería y pastas bajó 6,2%, en un contexto de menor consumo interno de harina de trigo.
La producción de vino, por su parte, cayó 13,6%. Según el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), los despachos al mercado interno disminuyeron 1,4%, mientras que las exportaciones medidas en hectolitros se desplomaron 28,7%. En sentido contrario, la molienda de oleaginosas avanzó 10,7%, acompañada por un incremento del 9,3% en el ingreso de soja a molienda.
Los sectores industriales que lograron crecer
Pese al panorama negativo general, cuatro divisiones consiguieron mantenerse en terreno positivo. “Madera, papel, edición e impresión” creció 7,1%, impulsada principalmente por papel y productos de papel, que avanzaron 12,6%. La madera aumentó 4,8% y edición e impresión, 3,2%.
La refinación de petróleo, coque y combustible nuclear registró una mejora del 8,1%, con una producción de gasoil que creció 10,9% y de naftas que avanzó 4,5%. En contraste, los asfaltos cayeron 35%. Las industrias metálicas básicas también terminaron el mes con números positivos, al registrar una expansión del 1,6%, impulsadas por la siderurgia y la producción de aluminio y otros metales no ferrosos.
Construcción: cayó 4,6% mensual y varios insumos se desplomaron
La construcción retrocedió 4,6% respecto de junio y 4,5% frente a julio de 2025, aunque todavía mantiene una mejora acumulada del 1,7% en los primeros siete meses del año. El consumo de insumos mostró fuertes diferencias entre los distintos materiales. El mayor retroceso correspondió al asfalto, con una caída del 23,1%, seguido por el yeso (-21,2%), ladrillos huecos (-12,9%), cales (-9,8%) y hormigón elaborado (-9,5%).
Los datos del INDEC mostraron fuertes bajas en maquinaria, electrónicos, indumentaria, autos y materiales.
El cemento Portland, uno de los insumos de mayor peso dentro de la actividad, registró una contracción del 8,1%, mientras que las placas de yeso disminuyeron 7,2%. En sentido contrario, el grupo denominado “resto de los insumos”, que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano, creció 22,8%. Los artículos sanitarios de cerámica aumentaron 7%.
Empleo y permisos de construcción: los datos positivos del sector
Más allá de la caída de la actividad durante julio, otros indicadores vinculados a la construcción mostraron señales más favorables. Los puestos de trabajo registrados en la construcción privada llegaron a 376.374 en junio, lo que representó una mejora del 1,2% frente al mismo mes del año anterior. En el acumulado del primer semestre, el empleo sectorial creció 0,5%.
Además, la superficie autorizada mediante permisos de edificación alcanzó 1.574.149 metros cuadrados en junio, un salto del 31,6% interanual. Con ese resultado, el acumulado de los primeros seis meses de 2026 terminó 8,9% por encima del mismo período de 2025, un dato que aparece como una de las señales positivas hacia los próximos meses.