En Shell también se registraron aumentos en la mayoría de los productos. La nafta Súper pasó de $1.786 a $1.890, un incremento de $104 o 5,8%. La V-Power Nafta subió de $1.999 a $2.069 (+3,5%) y la V-Power Diesel pasó de $1.998 a $2.129 (+6,6%). El GNC se mantuvo sin cambios en $630.
YPF fue la cadena que mostró uno de los ajustes más marcados en algunos productos. La nafta Súper avanzó de $1.738 a $1.883, una suba de $145 equivalente al 8,3%. La Infinia pasó de $1.899 a $1.975 (+4%) y la Infinia Diesel subió de $1.955 a $2.033, también con un aumento cercano al 4%.
Las subas promedios
En promedio, las subas registradas durante la última semana oscilaron entre el 2% y el 8,3%, con un incremento general cercano al 4,8% para el conjunto de combustibles líquidos.
Las diferencias entre las petroleras responden tanto a estrategias comerciales propias como al impacto de los cambios impositivos y a la evolución del precio internacional del crudo. El barril de Brent volvió a ubicarse cerca de los USD 100, un nivel que no se observaba desde hace varios meses y que suele trasladarse con rapidez al mercado local.
El encarecimiento de los combustibles también tiene consecuencias sobre el resto de la economía. Según un informe de GMA Capital, el índice de precios al consumidor podría ubicarse en torno al 2,8% en marzo, en línea con los registros de los últimos meses, aunque con una incidencia relevante del aumento en naftas y gasoil.
La consultora estima que un incremento del 10% en el precio de los combustibles puede sumar alrededor de 0,37 puntos porcentuales a la inflación. El impacto final dependerá del grado de traslado que realicen las petroleras y de la evolución del conflicto internacional.
El informe también advierte que, si la tensión en Medio Oriente se prolonga y el petróleo continúa en niveles elevados, el impacto podría extenderse a otros sectores de la economía. El aumento de los costos de transporte y logística suele trasladarse a alimentos, bienes industriales y servicios.
Los datos de EcoGo muestran que durante enero y febrero los combustibles habían mantenido un comportamiento relativamente estable, con subas mensuales de entre 2% y 4%. La aceleración comenzó a principios de marzo, cuando el índice pasó de 136,3 a 148,2 en menos de tres semanas.
El seguimiento del precio internacional del petróleo y las decisiones de las petroleras en el mercado local serán determinantes para definir si esta tendencia se consolida o si los aumentos vuelven a moderarse en los próximos meses.