Entrevista con A24.com

Orlando Ferreres: "En el escenario más realista, la inflación será del 51%"

El economista analizó que el nivel de precios continuará la senda descendente "hasta las elecciones". Qué escenarios evalúa para este año.
Julia D Arrisso
por Julia D Arrisso |
Habría que ordenar todos los precios relativos y ponerlos en su lugar adecuadamente en un shock

"Habría que ordenar todos los precios relativos y ponerlos en su lugar adecuadamente en un shock", le dice a A24.com Orlando Ferreres.

A lo largo del año, las consultoras privadas trabajan en relevamientos y brindan sus proyecciones sobre las variables de la economía. En esta oportunidad, la empresa de asesoramiento económico Orlando J. Ferreres & Asociados estimó que el índice de inflación correspondiente a mayo sería del 3,3%, algo que finalmente el Indec confirmó este miércoles y lo mismo había sucedido durante el mes anterior.

En este contexto, el presidente de la firma, Orlando Ferreres, cuenta en una charla con A24.com que el nivel de precios continuará la senda descendente, pero advierte: "Hasta las elecciones". Sumado a esto, considera que el escenario "más realista", que contiene un 60% de posibilidades de cumplirse, arroja que la inflación de este año se encontrará en el 51%.

El economista revela, además, que existe una regla que suele aplicarse para los años de elecciones y que generan un fuerte impacto en materia fiscal. "Los años de elecciones se procuran organizar de forma de gastar en el momento oportuno", dice. Y reconoce: "Esta vez no va a ser la excepción a la regla".

-Las estimaciones de su compañía indicaban que la inflación de mayo sería del 3,3% y la de abril estaría en torno al 4%, algo que finalmente el Indec confirmó… ¿Cómo analiza ese dato?

-Viene disminuyendo la inflación, pero eso no quiere decir que este bajando de forma definitiva. Es una política que va a durar hasta las elecciones. Ahí vamos a ver qué va a pasar, por ejemplo, con las exportaciones de la carne, que creo que se va a ver una recuperación.

Ahora en la segunda semana del mes de junio dio 2,5% respecto del promedio de mayo, así que en junio va a dar alrededor del 3% y para el total del año estamos previendo que, si todo sale más bien parecido a la tendencia oficialista, la inflación estaría cerca del 39% o 40%, que es diez puntos más que el presupuesto. Ese escenario es el más optimista y tiene un 30% de ocurrencia. El más realista para nosotros es del 51% y tiene un 60% de probabilidades de cumplirse.

Nosotros tenemos una especie de réplica de precios del Indec que nos da el valor del Gran Buenos Aires, pero representa mucho del país y no difiere tanto de otras regiones, pero también hay que analizar todo el déficit fiscal, la oferta del Banco Central, el endeudamiento, que hacen a la perspectiva más a largo plazo de la inflación.

–¿Por qué no baja la inflación en un contexto de tranquilidad cambiaria y precios congelados? ¿Hay factores coyunturales o estructurales?

-Es una combinación de causas básicas y secundarias. Todo el tiempo se dan ambas cosas. Hay gente que pone foco en el corto plazo, como las medidas de control de precios, y en el largo plazo se tiene que hacer foco en el déficit fiscal y frenar la expansión de pesos.

Por ejemplo, aumentaron las reservas del Banco Central a 42.000 millones de dólares. Eso significa una expansión de la cantidad de dinero, pero la gente no pregunta si el dinero ingresa por reservas o por déficit fiscal. Lo quieren gastar, por lo que eso se traduce en inflación. Estas son situaciones de largo plazo que tiene efectos macroeconómicos.

Después existen medidas secundarias como la correlación de los precios con los salarios, el combustible, la tasa de interés, que hacen al costo a corto plazo. En este momento hubo aumentos de la nafta y los precios de los commodities habían subido y ahora están disminuyendo. Esto traería como consecuencia una tendencia a una menor inflación, producto de que hay menos variación del tipo de cambio y menos ajuste de precios congelados.

-El Gobierno durante la primera parte del año mejoró la situación fiscal… ¿Cree que seguirá así para el resto del año, teniendo en cuenta que hay elecciones y que generalmente para ese momento se expande el gasto?

-Yo creo que ahí hay un tema… los años con elecciones se procuran organizar de forma de gastar en el momento oportuno. Ahora parece ser el momento oportuno. De hecho, va a haber un bono para los jubilados y los sectores que dependen del Estado. Esta vez no va a ser la excepción a la regla...

–¿Qué hay que hacer para bajar la inflación?

-Nosotros hicimos en el 89 un plan estratégico de 150 medidas, principalmente enfocado en el gasto público y en no tener déficit fiscal, pero lo que se ejecuta cuesta mucho ponerlo en marcha. Son medidas difíciles, pero al final del día hay que implementarlas.

–¿Habla de un plan antiinflacionario?

-No solo antiinflacionario, sino también de desarrollo e inversiones. Tenemos un plan actual, también son 150 medidas para corregir las cosas. Lo más adecuado es reorganizar los precios relativos y poner los precios que corresponden, después organizar la situación fiscal.

Habría que ordenar todos los precios relativos y ponerlos en su lugar adecuadamente en un shock. Son medidas muy drásticas difíciles de implementar. Ahora no creo que se pueda. El actual Gobierno es pro estatista y hay que ir al contrario de esta orientación política.

Después hay medidas secundarias que tienen luchas políticas como privatizar empresas para mejorar el déficit. No tiene sentido perder sumas donde cada año se pierde el equivalente al valor de las compañías.

-¿Qué costos tiene la aplicación de ese plan?

-En principio tiene un costo porque produce un aumento del nivel de precios si no se logra controlar, pero si tenés claro el objetivo final previsto por un modelo matemático sería una inflación inicial en ascenso y después desciende, como pasó en Uruguay, Chile, Paraguay o Perú, donde la inflación ya es nula.

-El Gobierno repite que su objetivo es que los salarios le ganen a la inflación este año, ¿se puede cumplir?

-Es difícil de cumplir eso porque se viene hablando de que la inflación va a bajar. Primero decían que iba a ser el 29%, pero no está ocurriendo eso porque va a ser al menos 40% y si ya se cerraron paritarias con el 32% o 35% no va a dar. Ahora, si la inflación real es aún mayor, entonces la caída del salario real será peor y serían cuatro años de pérdida, equivalente a los niveles del 2004, recién cuando empezó el kirchnerismo.

El salario real depende de la productividad. Se divide el producto por la cantidad de trabajadores y eso permite que se pueda aumentar o no, pero si hay oscilaciones en la actividad no se da que el salario aumente. Este año el producto va a aumentar 5,8%, entonces, no va a alcanzar para cubrir la aceleración de los precios.

-¿Coincide en que no hay un plan para la economía?

-No está especificado al menos, no se conoce. No es claro que uno sepa lo que va a pasar dentro de unos meses. Ahora, por ejemplo, la carne tiene un plan de 30 días y al día 31 no sabemos qué va a pasar. Eso dificulta mucho las decisiones económicas que el mismo Gobierno genera. No es muy claro hacia dónde va a ir y eso para la inversión es malísimo. Si bien aumentó bastante fue porque en 2020 fue muy baja, sin inversión no se puede bajar la pobreza.

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