Por qué fue el peor día en lo financiero para el Gobierno y por qué debería tomar una postura más ofensiva
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ElRumboDeLaEconomía

Por qué fue el peor día en lo financiero para el Gobierno y por qué debería tomar una postura más ofensiva

Fue el peor día en lo financiero para el gobierno desde que asumió. No tanto por los porcentajes de suba del dólar o de caída de bonos sino más bien por lo que estaba en juego. Mauricio Macri anunció el adelantamiento de los desembolsos del FMI del 2020 al 2019.

El año próximo habrá en total 29.000 millones de dólares del FMI al país. Se intentaba despejar las dudas sobre la capacidad de pago de la Argentina, puntualmente de las Letras del Tesoro en dólares. El dólar trepó 8% a casi $34,50 pero más importante es el hecho de que los bonos en dólares, aún con la mayor capacidad de pago de los vencimientos, cayeron fuerte.

En primer lugar, las críticas apuntan al hecho de mostrar al presidente Macri en los anuncios innecesariamente. También por lo breve de sus dichos y la ausencia de detalles del programa financiero del país al 2019. A fin de cuentas hoy no se sabe cómo va a hacer la Argentina para bajar el rojo fiscal ni cómo va a hacer para pagar los vencimientos de la deuda. Existe un problema de marketing.

Otro elemento en cuestión pasa por el hecho de que el gobierno se está moviendo siempre a la defensiva respecto con los mercados. Corre siempre atrás de los acontecimientos. Debiera tomar una postura más ofensiva, por ejemplo con las Letras del Tesoro en dólares.

Ahora, con mayor financiamiento directamente debe intentar renovar menos de lo que vencen. Mostrar que sobran dólares. O cancelar anticipadamente. La última licitación, por ejemplo, mostró según la planilla oficial, un 91% de renovación. Ocultaron que más de la mitad se hizo con aportes oficiales, principalmente de la Provincia de Buenos Aires. Son elementos que siempre terminan trascendiendo al mercado aumentando la preocupación.

Lo mismo sucede con el BCRA y las ventas de dólares a futuro. Son más de u$s 3.000 millones operados. A veces interviene el BCRA vendiendo spot, otras a futuro, otras subiendo tasa. No está claro el accionar.

Los números de la Argentina no son tan preocupantes como para validar que los papeles domésticos estén rindiendo más que los de Angola y Ecuador y que aun con riesgo de default, los precios actuales sean atractivos para inversores.

Lo que se nota son ventas gatilladas por stop loss de inversores que venden a cualquier precio. Lo mismo con el dólar: son compras de minoristas. Las empresas y fondos ya compraron lo que necesitaban para cumplir con sus pagos en moneda extranjera.

Ya entran a jugar razones psicológicas en las decisiones de inversión. En la medida en que el gobierno logre recuperar credibilidad, podrá frenar el derrape.