Coronavirus

Afirman que las vacunas de Pfizer y Moderna pueden generar inmunidad persistente

Un nuevo estudio asegura que la inmunidad lograda con vacunas en base al ARN mensajero contra la pandemia podría durar años.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Las vacunas de Pfizer y Moderna

Las vacunas de Pfizer y Moderna, en base a ARN Mensajero, tienen inmunidad más prolongada (Foto: AP)

Es la gran pregunta sobre todas las vacunas. ¿Cuánto dura la inmunidad que provoca en el cuerpo humano? Un estudio publicado este lunes dice que podría ser muy persistente en los casos de ARN mensajero: las vacunas de Pfizer Y Moderna.

Los investigadores publicaron un artículo en la revista "Nature" y se apoyan en diferentes elementos que ya va proporcionando el tiempo transcurrido desde la aplicación de las primeras vacunas en el mundo, en los últimos meses de 2020.

Diferentes formas de protección

La aplicación de las vacunas es fundamental para luchar contra la pandemia. Especialmente, para evitar la muerte de las personas que siguen contagiándose. Pero hay diferentes criterios según los casos de las personas que reciben las dosis necesarias.

  • Los enfermos recuperados

En este caso, están desarrollando un proceso natural de anticuerpos que incluso, se cree, podrían quedar en una memoria permanente, en la médula ósea. Los de esta categoría al recibir las dosis de ARN Mensajero no necesitarían un "refuerzo" o "booster" del que se habla ahora. Especialmente ante la variante Delta.

Por el momento, este tipo de vacunas han demostrado ser más eficientes en relación a otras frente a esta mutación más contagiosa.

Ali Ellebedy, inmunóloga de la universidad de San Luis, dice que hay signos muy alentadores sobre esta resistencia a largo término de los anticuerpos. Ella es una de los autores de la reciente publicación.

En el trabajo, cree haber encontrado las pruebas para demostrar que este tipo de vacunas, en base al diseño genético del material del Ácido Ribonucléico (ARN) , ofrece inmunidad por mayor cantidad de tiempo.

Uno de los principales aportes de este trabajo es que asegura que, en relación a las primeras dosis aplicadas, encuentran suficientes anticuerpos aún 8 meses más tarde.

La memoria de las células "B"

Encargadas de producir la inmunidad, las células "B", alojadas en la médula ósea, tienen la propiedad de "recordar al virus y volver a producir las defensas necesarias ante una eventual reinfección".

Incluso este modelo puede permitir hacer conjeturas sobre una persistencia que supere el año o más para el COVID-19.

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La revista

La revista "Nature", y un estudio sobre inmunidad de largo plazo con vacunas de ARN mensajero (Foto: "Nature")

¿Cómo tener mayor protección?

El trabajo en "Nature" cree que la mejor combinación posible es la de enfermos recuperados que luego reciben la vacuna. En este caso, a los anticuerpos desarrollados naturalmente por la persona que se infectó y sanó, la vacuna los potencia todavía más.

En cambio, quienes llegan sanos al momento de la vacunación tendrán una excelente defensa contra la enfermedad. Pero sin ese "plus" que encuentra la vacuna, elaborado previamente por el cuerpo humano.

Sin necesidad de "refuerzos"

La preocupación de los científicos está en las posibles nuevas variantes del virus mientras la pandemia no esté controlada. Pero ante esta situación, el nuevo estudio aporta un dato alentador.

Las células "B" tendrían una conducta similar. La capacidad de adaptarse para reaccionar de manera igualmente eficiente ante futuras variantes del virus.

Para llegar a semejante conclusión tomaron a 41 voluntarios. Personas que tuvieron la enfermedad. Luego de 15 semanas de haber recibido la primera dosis de la vacuna la capacidad de generar defensas era excelente. El número de células con "memoria" para reconocer al Covid-19 no disminuyó.

Aquellos que recibieron las vacunas en base al ARN Mensajero mantuvieron su elevada producción de anticuerpos durante meses.

Hasta ahora, este tipo de comprobación solo podía hacerse en animales. Pero las vacunas aplicadas desde fines del 2020 ya dan esta ventana temporal para comprobaciones también en los seres humanos.

Durabilidad por descarte

El trabajo advierte que todavía es todo muy reciente en relación a la pandemia, sus efectos y la lucha efectiva de las vacunas. Pero con tantas otras investigaciones científicas aquí también se puede aplicar este principio: si hasta el momento, las vacunas de ARN mensajero son eficaces ante las diferentes variantes conocidas, es posible que sigan adaptándose de manera satisfactoria en el futuro.

Y cuando sea necesario, el diseño genético puede compensar alguna falencia.

El trabajo trae otra conclusión auspiciosa. Las vacunas de ARN mensajero son en sí mismas un refuerzo para el sistema inmunológico de los enfermos recuperados. Entonces, también puede pensarse que una dosis adicional en los otros tipos de vacunas cumplan un efecto semejante frente al virus.

FUENTE: nature
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