INVESTIGACIÓN DE EE.UU.

En medio de la tensión con Estados Unidos, Cuba abatió a cuatro tripulantes de una lancha con matrícula de Florida

El tiroteo ocurrió cerca de Cayo Falcones tras la intercepción de la embarcación en aguas territoriales, según La Habana. Washington evalúa el episodio luego de que autoridades cubanas afirmaran que los ocupantes dispararon primero y dejaron además seis heridos.

En medio de la tensión con Estados Unidos, Cuba abatió a cuatro tripulantes de una lancha con matrícula de Florida

De acuerdo con la versión oficial, efectivos de la Tropa Guardafrontera se aproximaron para identificar a los ocupantes y en ese momento, siempre según el parte gubernamental, desde la lancha se efectuaron disparos contra la patrullera, lo que derivó en una respuesta armada. El comandante cubano resultó herido durante el intercambio. Tras el tiroteo, cuatro tripulantes de la nave murieron y otros seis quedaron lesionados y fueron trasladados para recibir atención médica.

guardafronteras

Las autoridades no difundieron identidades ni nacionalidades de las víctimas ni explicaron el motivo de la presencia de la embarcación en la zona. El gobierno reiteró que proteger el espacio marítimo es una prioridad de seguridad nacional y defendió la actuación de sus fuerzas.

Clima de tensión

El episodio ocurre en un clima de tensión regional que involucra a Estados Unidos y que se agravó tras medidas adoptadas por la administración de Donald Trump luego de la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro a comienzos de enero, contexto que afectó el suministro energético de la isla.

No se trata de un hecho aislado. Autoridades cubanas han reportado incidentes similares en los últimos años, incluidos casos ocurridos en zonas cercanas a Villa Clara y en Bahía Honda vinculados a embarcaciones rápidas utilizadas para tráfico ilegal o violaciones territoriales.

Hasta ahora, el Departamento de Estado de Estados Unidos no emitió declaraciones públicas sobre el episodio, que vuelve a poner el foco en la seguridad del estrecho de Florida, una de las rutas marítimas más sensibles de la región.

La investigación abierta

El fiscal general de Florida, James Uthmeier, dispuso abrir una investigación y coordinar tareas con agencias federales, estatales y fuerzas de seguridad tras el choque armado.

A través de su cuenta en X, Uthmeier señaló que ordenó a su equipo trabajar junto a distintos organismos para esclarecer los hechos y puso en duda la credibilidad de la información proveniente de las autoridades cubanas.

El pronunciamiento se sumó a reacciones de legisladores republicanos. La congresista María Elvira Salazar afirmó que sigue “muy de cerca” los reportes y que aguarda datos oficiales de Estados Unidos.

En la misma línea, el representante Carlos Giménez reclamó una “investigación inmediata” y calificó el incidente como una “masacre”, al tiempo que pidió determinar si entre las víctimas había ciudadanos estadounidenses o residentes legales. También indicó que solicitó información al Departamento de Estado de Estados Unidos y a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para que el caso reciba tratamiento urgente.

El senador Rick Scott respaldó esa postura: “Necesitamos una investigación exhaustiva sobre esta situación tan preocupante y determinar qué ha ocurrido. ¡El régimen comunista cubano debe rendir cuentas!”, agregó.