ENTREVISTA

Marco Rubio explicó por qué solo Maduro fue extraído y no otros dirigentes del chavismo: "Conseguimos lo prioritario"

Marco Rubio defendió el alcance de la operación militar en Venezuela y explicó que la captura del exmandatario fue el objetivo central del operativo

Marco Rubio explicó por qué solo Maduro fue extraído y no otros dirigentes del chavismo: Conseguimos lo prioritario

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, explicó por qué la operación militar que derivó en la detención de Nicolás Maduro no incluyó la captura de otros dirigentes clave del chavismo, como Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López, ambos requeridos por la Justicia estadounidense. Según sostuvo, el operativo tuvo un objetivo prioritario y estuvo condicionado por límites logísticos y de riesgo.

“¿Siguen siendo buscados por Estados Unidos? ¿Por qué no los arrestaron si están desmantelando el régimen narco-terrorista?”, le preguntaron a Rubio durante una entrevista en la cadena CBS News. La respuesta fue directa: “No vamos a entrar y simplemente atraparlos. Imagina los gritos que habría de todos los demás si tuviéramos que quedarnos allí cuatro días para capturar a otras cuatro personas. Conseguimos lo prioritario. El número uno en la lista era el hombre que afirmaba ser el presidente del país, que no lo era, y fue arrestado junto con su esposa, que también fue acusada”.

La explicación llegó luego de que, tras la caída de Maduro, crecieran los interrogantes sobre por qué figuras centrales del régimen continuaban en funciones en Caracas. Vladimir Padrino López, ministro de Defensa con profundos lazos con Rusia, tiene sobre su cabeza una recompensa de USD 15 millones. Diosdado Cabello, considerado el número dos del chavismo, también es requerido por las autoridades de Estados Unidos. Ninguno de los dos fue alcanzado por el operativo.

Maduro Reuters Tribunal

La noche en que la operación militar estadounidense se desplegó sobre Caracas y ciudades aledañas, el bullicio habitual de la capital venezolana quedó eclipsado por la precisión de helicópteros que cortaron el cielo en cuestión de minutos. La misión, dirigida a capturar al entonces dictador Nicolás Maduro, considerado por Washington como el rostro visible de un régimen narco-terrorista, se ejecutó con una velocidad y un sigilo que solo se asocian a las operaciones más sofisticadas.

La imagen de Maduro esposado y escoltado fuera de la base militar más grande de Venezuela se convirtió en el símbolo de una acción milimétrica. Según relató Rubio, no fue fruto de la improvisación, sino el resultado de una estrategia que priorizó capturar al principal objetivo de Estados Unidos. Junto a él, su esposa también fue arrestada, ambos señalados por delitos de narcotráfico.

Rubio insistió en la complejidad logística de la operación: aterrizar helicópteros en la base militar más resguardada del país, irrumpir en la residencia de Maduro, esposarlo, leerle sus derechos y extraerlo del territorio venezolano en cuestión de minutos, todo sin bajas estadounidenses. “¿Entonces querías que aterrizáramos en otras cinco bases militares?”, replicó ante quienes cuestionaron los límites del despliegue.

Para los estrategas militares y políticos de Estados Unidos, lo que para muchos parecía la oportunidad de desarticular por completo el círculo íntimo del régimen fue una cuestión de cálculo y prioridades. Desde el gobierno de Donald Trump reiteraron que la captura de Maduro era el golpe decisivo y el mensaje central: ningún cargo, por influyente que sea, está fuera del alcance de la justicia internacional.