Hasta el momento no trascendió oficialmente cuál fue la causa de su muerte. Sin embargo, información recogida por la BBC señala que presentaba una lesión compatible con un traumatismo contundente en el lado derecho de la cabeza, además de otras lesiones que podrían ser compatibles con una compresión del cuello.
Las circunstancias llevaron a los investigadores a detener a su marido, quien posteriormente fue acusado formalmente por el crimen. Por ahora, no se conocieron públicamente los motivos que habrían originado el ataque ni qué habría ocurrido dentro de la vivienda.
Terry se encontraba en su vivienda, valuada en más de un millón de euros, cuando ocurrió el hecho. Según la información difundida, esa noche era anfitriona de una fiesta de pijamas para sus tres hijos y algunos de sus amigos.
La situación generó especial preocupación por el impacto de la tragedia en los menores. La familia pidió privacidad mientras atraviesa el duelo y cuenta con la asistencia de agentes especializados.
El caso también tomó relevancia por el vínculo profesional que Terry mantenía con la familia real británica. La noticia llegó al palacio de Buckingham y fue conocida tanto por el rey Carlos III como por la reina Camila. Hasta el momento, ninguno de los dos emitió un comunicado oficial sobre la muerte de la médica.
Quién era Hannah Terry, la médica vinculada a Sandringham
Terry desarrolló buena parte de su carrera profesional en West Norfolk. Durante nueve años trabajó en el centro Heacham GP Surgery, antes de dejar ese puesto para poder dedicar más tiempo a sus hijos.
Posteriormente se incorporó al Grimston Medical Centre, donde continuó ejerciendo su profesión hasta su muerte. La cercanía de ese centro con la finca de Sandringham hizo que el establecimiento fuera elegido para atender a integrantes de la familia real durante sus estadías en la zona.
La médica era reconocida por sus colegas y por los vecinos de la comunidad. Tras conocerse el crimen, el centro de salud cerró temporalmente y desde allí describieron la situación como “extremadamente difícil” para el equipo que trabajaba junto a ella.
La investigación continúa para determinar qué ocurrió en la vivienda de Terry y cuáles fueron las circunstancias que derivaron en su muerte.
Mark Cain permanece detenido y deberá presentarse ante el Tribunal de Magistrados de Norwich este miércoles. Mientras tanto, todavía no fueron difundidos los motivos por los que los investigadores sospechan que fue el responsable del asesinato.
La investigación también deberá establecer con precisión cómo se produjeron las lesiones que presentaba la médica y qué sucedió durante las horas previas a la llegada de los servicios de emergencia.
La señal de luto que llamó la atención
Carlos III no realizó declaraciones públicas sobre el caso. Sin embargo, el martes fue visto durante una visita fuera de agenda a la iglesia de Wren de St. James, en Londres, vestido con traje azul y corbata negra.
El detalle fue interpretado como una posible señal de luto dentro del protocolo habitual del monarca. En un primer momento, el atuendo había sido relacionado con la muerte del escritor Jeffrey Archer.
Mientras avanza la investigación, la familia de Hannah Terry pidió mantener la privacidad y el Grimston Medical Centre permanece cerrado temporalmente tras la muerte de una profesional que, además de trabajar en la comunidad de West Norfolk, había atendido a integrantes de la familia real británica.