El alcalde de Manizales, Jorge Eduardo Rojas, reportó tres personas muertas y graves daños en edificaciones. "La situación es bien difícil", afirmó a la radio local.
En Buenaventura, el principal puerto de Colombia sobre el Océano Pacífico, la alcaldía local reportó una persona fallecida.
La gubernamental Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres informó que no existe amenaza de tsunami en la costa pacífica de Colombia después del sismo.
Heridos y edificios dañados
La ciudad más afectada hasta el momento es Quibdó, capital del departamento de Chocó y una de las localidades más cercanas al epicentro. La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó que el terremoto dejó personas heridas y provocó graves daños en distintas edificaciones.
"Acabamos de pasar un grave evento sísmico en el departamento del Chocó. Nos preocupan las réplicas. Aunque el epicentro fue San José del Palmar, en la capital Quibdó hay heridos y graves daños en las edificaciones", escribió la mandataria provincial en su cuenta de X.
La funcionaria agregó que equipos de emergencia ya comenzaron las inspecciones para elaborar un primer informe oficial sobre el impacto del terremoto.
Así quedó la Catedral de Manizales tras el fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes.
Evacuaciones en Bogotá y otras ciudades
El sismo también generó escenas de preocupación en Bogotá, donde cientos de personas abandonaron edificios, oficinas y viviendas para resguardarse en espacios abiertos.
Las evacuaciones preventivas se replicaron en otras ciudades como Cali, Pereira y Manizales, donde el movimiento también fue percibido con intensidad.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a trabajadores, estudiantes y vecinos reunidos en las calles mientras las autoridades verificaban el estado de las construcciones.
Por qué Colombia registra tantos terremotos
Colombia se encuentra ubicada sobre una compleja zona de interacción entre las placas tectónicas de Nazca, Sudamericana y Caribe, una condición geológica que convierte al país en uno de los más expuestos a la actividad sísmica de América del Sur.
El Servicio Geológico Colombiano registra diariamente decenas de movimientos de baja intensidad, aunque solo una pequeña parte llega a ser percibida por la población.
El departamento de Chocó, donde ocurrió este terremoto, forma parte del cinturón sísmico del Pacífico y ha registrado numerosos eventos de importancia en las últimas décadas.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia, sobre el terremoto: “No están solos”
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se puso al frente de las tareas de rescate tras el terremoto. “He asumido directamente el liderazgo de la atención por la emergencia en San José del Palmar. He ordenado la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados”, escribió el presidente colombiano en X.
“Le he solicitado al director de la UNGRD un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes. También estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno. No están solos. El Estado está presente y actuando. ¡Firme por las Patria!“, cerró De la Espriella, que asumió el viernes la presidencia del país.
El volcán Puracé emite ceniza y gases en Colombia y obliga al cierre del aeropuerto de Popayán
El volcán Puracé, situado en el departamento colombiano del Cauca (suroeste) y que desde finales del mes pasado está en alerta naranja por riesgo de erupción, emitió este lunes cenizas y gases coincidiendo con el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país y que dejó más de 70 muertos.
Según el Servicio Geológico Colombiano, el Puracé, que forma parte de la cadena volcánica de Los Coconucos, continúa con un aumento de energía sísmica y de la temperatura de las emisiones de ceniza y de gases como dióxido de azufre y dióxido de carbono.
Esa situación ha llevado a la Aeronáutica Civil (Aerocivil) a ordenar el cierre temporal del aeropuerto Guillermo León Valencia, de Popayán, capital del Cauca, por el riesgo que suponen la ceniza y los gases para la navegación aérea.