Según la investigación, Al-Hammami había realizado dos vuelos previos a Tel Aviv para familiarizarse con la ruta y el aeropuerto. (Foto: archivo)
Mientras se desarrollaba el enfrentamiento, dos pilotos que viajaban como pasajeros lograron tomar el control de la aeronave y realizar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Tabuk, en Arabia Saudita.
Los testimonios de los pasajeros describieron momentos de tensión dentro de la cabina y una lucha por el control del avión. De acuerdo con los datos de Flightradar24, la aeronave perdió unos 17.000 pies de altitud en apenas un minuto.
El informe médico-forense determinó que el comandante sufrió lesiones potencialmente mortales, concentradas principalmente en la cabeza.
Cómo se preparó el copiloto para cometer el atentado
La investigación sostiene que Al-Hammami se había preparado física y psicológicamente para ejecutar el plan. Entre otras acciones, habría intensificado el consumo de material que promovía el terrorismo y entrenado boxeo con un instructor privado. Ante los investigadores emiratíes, aseguró que había actuado solo.
El fiscal general explicó que el acercamiento del joven al extremismo comenzó en 2017, cuando estudiaba en Melbourne, Australia. Según las conclusiones oficiales, durante esa etapa se habría visto influido por la ideología takfiri, vinculada en determinados contextos a interpretaciones extremistas que justifican la violencia contra quienes son considerados infieles.
Los investigadores indicaron que el copiloto leía literatura extremista y seguía contenidos en internet que glorificaban a organizaciones terroristas y atentados suicidas.
El capitán consiguió defenderse y abrir la puerta, lo que permitió que varios pasajeros ingresaran y ayudaran a reducir al agresor. (Foto: archivo)
Al-Hammami también declaró que concurría habitualmente a una mezquita vinculada al Royal Melbourne Institute of Technology (RMIT). Allí habría entrado en contacto con personas relacionadas con un centro conocido como My Centre, que, según su testimonio, estaba dirigido por un hombre libanés conocido como Abu Hamza y recibía apoyo de una asociación vinculada a los Hermanos Musulmanes.
Según la investigación, el acusado relacionó su interés por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos con su decisión de ingresar en la industria aeronáutica. El ataque frustrado se produjo pocos días antes del 25.º aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas.
Su trayectoria profesional y los controles de seguridad
Al-Hammami trabajó en Oman Air entre 2020 y 2024. A comienzos de 2025 se incorporó a Royal Air Maroc, donde permaneció varios meses, antes de ingresar en Flydubai en enero de 2026.
De acuerdo con las autoridades emiratíes, el copiloto cumplía los requisitos profesionales y de seguridad exigidos para el puesto. Contaba con licencia de piloto, había presentado un certificado de buena conducta y superado los controles correspondientes.
Sin embargo, esos procedimientos no habían detectado indicios de sus opiniones extremistas ni de una posible intención de cometer un atentado terrorista.