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La mujer embarazada que murió en el ataque al hospital de Mariupol, una dura prueba contra Putin en la CPI (Foto: Archivo)
Crímenes de guerra
Según el derecho internacional, incluyen acciones como atacar a civiles, o provocar bajas civiles desproporcionadas respecto el objetivo militar. Estas acciones quedan fuera de lo que se comprende como el intercambio de ataques entre ejércitos enemigos. Aún en una guerra hay reglas para tratar de proteger la integridad de la población civil.
Esto incluye evitar los ataques a hospitales, clínicas, escuelas, monumentos históricos y otros lugares claves. Esto también incluye los ataques o bombardeos a ciudades, pueblos o viviendas que no estén no sean objetivos militares.
Pero para que esto se cumpla es imprescindible que el estado al que pertenece el acusado colabore, algo imposible en Rusia en este momento.
Pruebas objetivas, pero ¿insuficientes?
Esta guerra, por los enviados especiales y las redes sociales, puede verse al instante. El mundo se conmocionó con las imágenes del ataque al Hospital de Mariupol, inadmisible como objetivo militar.
A esto hay que sumar la noticia que dio la vuelta al mundo. La mujer herida y embarazada, evacuada en condiciones de urgencia tras el ataque al hospital, murió días más tarde. Y tampoco pudo salvarse el bebé que llevaba en su vientre.
Todavía más: los ataques sobre los corredores humanitarios, no fueron una casualidad. En múltiples ocasiones, el fuego sobre los refugiados (huyendo a otros puntos de Ucrania para dejar el país) fue tan intenso que los viajes quedaron interrumpidos dejando a miles de personas a merced del fuego agresor.
Genocidio, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra. Esos son los delitos por los que debe acusar y probar el fiscal de la CPI. Los ejemplos citados anteriormente parecen claros dentro de estos parámetros.
Pero juzgar al responsable es muchísimo más difícil.
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los corredores humanitarios bajo el fuego del ejército ruso ( Foto: Archivo)
Se juzga solo a personas
La Corte Penal Internacional sólo juzga a individuos y no a estados. Por ejemplo, en el conflicto actual, Rusia no podría ser acusada, solo se podría ir contra Vladimir Putin o militares que ejecutaran órdenes criminales.
Pero aquí surgen una serie de incovenientes.
El estatuto de Roma, la base del CPI se estableció por las Naciones Unidas el 17 de julio de 1998.
Pero para que pueda ser aplicado, se requiere que un estado miembro de la ONU lo haya aprobado y ratificado. En este caso, ninguno de los dos países en guerra lo ha hecho.
Rusia lo firmó, pero luego lo rechazó. Y Ucrania, que lo firmó aún no lo ha ratificado. Eso hace difícil que una acusación pueda prosperar si ninguna de las partes está plenamente dentro del Estatuto que define las competencias de la Corte Penal Internacional.
Otra posibilidad es que las Naciones Unidas pidan que intervenga la CJI, pero eso debe hacerlo el Consejo de Seguridad y Rusia, como miembro permanente tiene derecho a veto.
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El estatuto de Roma, base de la Corte Penal Internacional, pero ni Rusia ni Ucrania lo han ratificado (Foto: CPI)
¿Una orden de arresto para Putin?
Como en cualquier proceso penal, si el fiscal que investiga encuentra pruebas suficientes contra un sospechoso o acusado, puede pedir su detención. En el caso de Putin, es imposible que se concrete salvo dos alternativas: que pierda la guerra y sea capturado o que sea destituido en Rusia y puesto bajo la CPI.
Ninguna de las dos cosas puede suceder por el momento.
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La CPI decide este miércoles si abre una acusación por crímenes de guerra o lesa humanidad contra Putin (Foto: Archivo)
El juicio es con el acusado presente
La CPI no puede juzgar y condenar a personas en ausencia. Deben comparecer y estar presente en el juicio. Por eso, suponer que ahora o en poco tiempo, Vladimir Putin pueda estar frente a los jueces de La Haya es una absoluta fantasía.
Pero seguramente en este punto de la nota uno puede preguntarse para que tanto esfuerzo, ¿Vladimir Putin no sufrirá ninguna consecuencia?
Un paria internacional
Si la CPI emitiera una orden de arresto contra Putin, su capacidad para viajar se vería severamente restringida.
“Ante un pedido de captura emitido por la CPI los miembros del Estatuto de Roma están obligados a entregarlos al tribunal internacional”, detalla el Estatuto de Roma.
Por lo tanto, aun como triunfante en esta guerra, su radio de acción se vería muy restringido.
En caso de ser acusado y tener un pedido de captura Putin y otros líderes de alto nivel que se enfrenten cualquier tipo de cargo tendrían severas dificultades para salir de Rusia. Podrían ser detenidos en cualquier país al que llegaran para un diálogo bilateral o una cumbre. Por supuesto, el país al que arribara, debería tener el poder y la decisión para arrestarlo.
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Si se emite una orden de captura contra Putin, no podría dejar Rusia (Foto: CPI)
Una larga marcha para la justicia
Si finalmente hubiese cargos, y si Putin continúa como jefe de Estado, sería muy complicado que fuese juzgado. Esto ya ha sucedido en el pasado.
Aunque Putin y otros altos funcionarios militares y políticos sean acusados, es probable que el veredicto tarde años.
La otra alternativa, es la acusación ante la Corte Internacional de Justicia, que también en la Haya, tiene ordenadas audiencias por el caso de esta guerra. Rusia no se presentó en la primera. Pero como la CIJ se ocupa de disputas entre países, Rusia podría sufrir una condena con un castigo económico – ayudar a reconstruir Ucrania, por ejemplo – pero no recaería sobre Vladimir Putin en persona.
Pero de nuevo, si resulta un pedido de captura, Vladimir Putin no sentirá ningún rasguño por el momento. Pero su figura se verá dañada y sus viajes al exterior, solo un peligro en puerta para ser detenido y juzgado.
Este miércoles sabremos que resuelve la Corte Penal Internacional