Hay una frase de Rodrigo que sirve para entender todo ese amor que siente por su abuelo. "El ejemplo a seguir es mi abuelo, cuando yo era chico falleció, pero él era el que me acompañaba a los entrenamientos, yo vivía con él, prácticamente. Estábamos todo el tiempo juntos, yo lo admiraba mucho, él siempre tenía mucha fuerza para hacer todo, era como que todo lo que ocurría alrededor mío y de mi familia siempre tenía una respuesta".
Y siguió con su relato: "Fue el que me acompañó y me guió en todo este proceso que hice hasta ser jugador. Luego, en la vida, no pudo acompañarme, pero me dejó el legado de que hay que afrontar los problemas. Y en la vida, siempre con una sonrisa y energía positiva, y que todo te deja una enseñanza”, fueron las emotivas palabras de De Paul en una entrevista en la revista El Gráfico.
El regalo que recibió Rodrigo de Paul en la concentración argentina
En la bandera que recibió el jugador, se leía: “Él desde el cielo, y nosotros acá, siempre con vos”, fue el lema de la bandera con los colores albicelestes.
En su infancia, De Paul vivió dos años con sus abuelos. Mónica, su mamá, trabajaba y no siempre podía cuidarlo. Por eso, el recuerdo de su abuelo Osvaldo está siempre en su cabeza y desde ese momento es uno de los motores de De Paul.