Desde abril del año pasado, Franz Beckenbauer, quien ostentaba el cargo de presidente honorario del Bayern Múnich, se mantenía apartado de la esfera pública debido al deterioro de su salud. El periódico alemán Der Spiegel generó preocupación a finales de diciembre al afirmar que cualquier experiencia emocional intensa podría representar un grave riesgo para la salud del Kaiser. Según el medio, Beckenbauer experimentaba un "deterioro significativo" que afectaba tanto su capacidad de juicio como su memoria.
En un comunicado emitido poco después del fallecimiento de Pelé a finales de 2022, Beckenbauer expresó: "Me habría gustado viajar, pero mi salud no me permite realizar desplazamientos prolongados". En meses anteriores, el exfutbolista admitió públicamente haber perdido la visión en su ojo derecho y reveló que los médicos le aconsejaron evitar viajes largos debido a sus problemas cardíacos.
Recientemente, su hermano Walter había advertido sobre el estado de salud del exfutbolista, describiendo un constante deterioro en su bienestar: "Si dijera que ahora está bien, mentiría y no me gusta mentir. No se siente bien. Es un altibajo constante".