El video y los mensajes que quedaron bajo la lupa
El estado de WhatsApp no fue la única comunicación que habría realizado el sospechoso durante esas horas. De acuerdo con la investigación, también habría enviado mensajes a un conocido en los que manifestó que se había “mandado una cagada”. Tanto esas conversaciones como la grabación están siendo analizadas como parte de la causa.
La familia de Aixa puso en duda el sentido de la filmación. Verónica, madrastra de la joven, sostuvo públicamente que considera que el video pudo haber sido realizado para desviar la investigación y planteó sus sospechas de que alguien podría estar ayudándolo a mantenerse prófugo. Se trata, por el momento, de una afirmación de la familia y no de una conclusión judicial.
La mujer también aseguró que, antes de escapar, el sospechoso habría dejado sobre una mesa una fotografía en la que aparecía junto a Aixa. Según su relato, también habría llevado una soga y dejado una mochila en la vivienda, circunstancias que ahora forman parte de la reconstrucción del caso.
Quién es el sospechoso que busca la Justicia
Sofía, de 26 años, había mantenido una relación con Aixa y tenía antecedentes de violencia contra la joven. En diciembre de 2025, ella lo había denunciado por lesiones leves y amenazas coactivas. A raíz de esa causa estuvo detenido y recuperó la libertad el 16 de julio de este año.
Aixa contaba con botón antipánico y una medida perimetral vigente, según relató su padre. La familia aseguró además que, tras recuperar la libertad, el hombre habría retomado las intimidaciones y los acercamientos hacia la joven.
La investigación está en manos de la UFI de Género y Abuso Sexual de Tigre, a cargo de la fiscal Mariela Miozzo. Mientras continúa la búsqueda de Sofía, los investigadores intentan establecer cómo ingresó a la vivienda y reconstruir con precisión las últimas horas de Aixa.
Aixa tenía 20 años y fue encontrada muerta por su padre
El cuerpo de Aixa Dana Mili fue encontrado por su padre, Antonio, en la vivienda de la calle 12 de Octubre al 800, en Dique Luján. El hombre relató que intentó reanimarla y pidió ayuda a los vecinos al advertir que su hija no reaccionaba.
En un primer momento, la escena fue evaluada como un posible suicidio. Sin embargo, distintos elementos encontrados posteriormente llevaron a los investigadores a sospechar que se trataba de un crimen y las miradas se concentraron sobre su expareja.
La noche anterior, Aixa había mantenido contacto con su padre y le había avisado que había regresado a su casa después de realizar sus actividades. Más tarde, la comunicación se interrumpió. Ahora, mientras la Justicia intenta determinar exactamente qué sucedió, el video publicado por el sospechoso y sus comunicaciones posteriores se convirtieron en elementos centrales para reconstruir sus movimientos antes de desaparecer.