Cuando los efectivos policiales llegaron al domicilio, encontraron el cuerpo de Araoz Arocena sobre una cama. Según informaron fuentes vinculadas a la investigación al portal Primer Plano, presentaba más de 20 heridas de arma blanca concentradas principalmente en el cuello y el pecho.
La UFI N°2 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez. (Foto: Google)
En el lugar también se encontraban su esposa y una de las cinco hijas del matrimonio, quienes quedaron bajo sospecha por su presunta participación en el ataque. Las dos mujeres fueron detenidas y puestas a disposición de la fiscal Carina Saucedo, titular de la UFI N° 2 de Moreno-General Rodríguez.
Al ser convocadas a prestar declaración indagatoria, ambas optaron por guardar silencio. Mientras tanto, los investigadores comenzaron a reconstruir las circunstancias en las que se produjo el asesinato.
La revelación de los vecinos que podría cambiar el rumbo de la investigación
Uno de los aspectos que llamó la atención de los investigadores fue el estado físico de las dos detenidas. De acuerdo con fuentes de la causa, tanto Castellano como su hija presentaban hematomas y lesiones de diferente antigüedad.
Este elemento, sumado a los testimonios recogidos entre los vecinos, abrió una línea de investigación sobre posibles antecedentes de violencia dentro de la familia.
Según relataron habitantes del barrio, Araoz Arocena tenía comportamientos violentos y su esposa habría sufrido agresiones de manera habitual. Algunos vecinos aseguraron que Castellano estaba “permanentemente golpeada”, mientras que otros describieron situaciones que, según sus testimonios, daban cuenta de un vínculo atravesado por la violencia.
Además, al momento de ser detenidas, las dos mujeres habrían manifestado que Castellano era víctima de torturas por parte de su esposo. Sin embargo, estas afirmaciones todavía deben ser corroboradas mediante pruebas y testimonios incorporados formalmente al expediente judicial.
Qué investiga la Justicia sobre el asesinato en Moreno
La fiscalía intenta determinar cómo se desencadenó el ataque, qué ocurrió durante las horas previas al homicidio y cuál habría sido la participación de cada una de las detenidas. Una de las principales hipótesis bajo análisis es que el crimen pudo haberse producido en un contexto de violencia familiar, aunque por el momento no se estableció judicialmente qué circunstancias rodearon el hecho.
Los investigadores también buscan determinar el origen y la antigüedad de las lesiones que presentaban las dos mujeres, un elemento que podría resultar relevante para reconstruir la situación dentro de la vivienda. Hasta el momento, no se encontraron denuncias previas por malos tratos de Castellano hacia Araoz Arocena, sin embargo, la ausencia de antecedentes judiciales no permite descartar que hayan existido episodios de violencia que nunca llegaron a denunciarse.