Crímenes reales

"Por orden del diablo": la siniestra historia de la madre que decapitó a su bebé y se lo comió

La mujer, llamada Ottys Sánchez, alegaba que lo había hecho por "por órdenes del diablo". Ocurrió en 2009 y fue uno de los hechos más impactantes de San Antonio, Texas.

Ottys Sánchez y su pequeño

Ottys Sánchez y su pequeño, antes del trágico final. 

Cuando el operador de la línea de emergencias atendió aquella llamada, jamás imaginó la magnitud del horror que había tenido lugar en una casa del condado de San Antonio, Texas. Allí, una madre con problemas mentales arremetió contra su hijo de apenas semanas. La muerte del pequeño Scott Wesley Buchholtz Sánchez es uno de los casos más conmovedores y trágicos de la historia criminal de Estados Unidos.

La macabra muerte de Scott Wesley Buchholtz Sánchez

El pequeño Scott nació el 30 de junio de 2009 en San Antonio. Era el único hijo de Ottys Sánchez y Scott Buchholtz. La madre, nacida en 1976 en Denver, Colorado, creció en un hogar compartido con su progenitora, Manuela Sánchez, y otros familiares. A los cinco años, comenzó a experimentar alucinaciones auditivas que describió como voces en su mente.

Durante su adolescencia, Ottys fue diagnosticada con esquizofrenia paranoide. Aunque recibió apoyo de su familia, las voces persistieron. La joven soñaba con ser técnica en farmacia y, en la universidad, conoció a Scott Buchholtz, quien también padecía esquizofrenia. La pareja se enamoró y decidió formar una familia, aunque su relación estuvo plagada de altibajos debido a sus problemas de salud mental.

madre mató bebé 2.png
Ottys Sánchez, la mujer que mató a su hijo.

Ottys Sánchez, la mujer que mató a su hijo.

En 2008, Ottys comenzó a abusar de sustancias, lo que agravó sus alucinaciones. A pesar de ello, consiguió trabajos precarios y continuó su relación con Scott. En 2009, quedó embarazada. Aunque intentó seguir su tratamiento, los efectos secundarios de los medicamentos y la falta de recursos la llevaron a abandonar las pastillas. Tras el nacimiento de su hijo Scott, Ottys sufrió una fuerte depresión postparto y las voces en su mente regresaron con intensidad.

El 20 de julio de 2009, después de una discusión con Scott, Ottys se mudó a casa de su madre con su bebé. Su condición mental empeoró rápidamente, con alucinaciones y delirios cada vez más frecuentes. Su familia intentó conseguir ayuda, pero el sistema de salud no respondió. Ottys fue examinada en un hospital, pero, al no considerar urgente su internación, fue dada de alta.

El 25 de julio de 2009, la joven, bajo el pretexto de recoger pertenencias del bebé, visitó a Scott. Una discusión sobre la custodia y cuidados del niño desencadenó una crisis. Esa noche, las voces en su mente la convencieron de que su hijo era un demonio. En un ataque de psicosis, Ottys tomó una terrible determinación.

Ottys Sánchez y un final macabro

Según el sitio Historia Criminal, a las 4:30 de la madrugada, la mujer tomó un cuchillo y atacó a su propio hijo. Cuando le sobrevino un momento de lucidez que le permitió ver hasta qué punto había llegado, tomó de nuevo el arma blanca y se causó heridas en el estómago y el corazón con el propósito de quitarse la vida. Sus gritos lograron despertar a Priscilla, su prima, quien dormía en una habitación continua.

Al ver la macabra escena, la familiar hizo una angustiosa llamada al 911. La policía llegó rápidamente, arrestó a Ottys y la trasladó al hospital. Por esos días, el jefe de la policía de San Antonio, William McManus, habló con la prensa y dijo que la mujer se había comido el cerebro de su hijo y algunas partes de su cuerpo.

se comio bebe.jpg
La escena del terrible crimen (Foto: AP/San Antonio Express-News, Eva Ruth Moravec).

La escena del terrible crimen (Foto: AP/San Antonio Express-News, Eva Ruth Moravec).

También, contó que la mujer había decapitado al infante antes de acuchillarse. En rigor, los agentes que acudieron a la casa de Sánchez detallaron que la encontraron sentada en el sofá "gritando que había matado a su bebé". Los uniformados hallaron los restos del niño en un cuarto.

La mujer finalmente fue trasladada a la cárcel del condado de Bexar con una fianza de un millón de dólares. Durante su estadía allí, las alucinaciones persistieron, y su salud mental siguió deteriorándose. El juicio posterior concluyó que sufría de esquizofrenia y psicosis postparto. En julio de 2010, fue declarada inocente por demencia y enviada a una institución mental de máxima seguridad en Vernon.

Se habló de