De acuerdo con la investigación, la mujer envió un audio de WhatsApp cargado de insultos y amenazas. “Que sea la primera y última vez que a mi hija le escribís en su evaluación que ella debe asistir a clases, porque te voy a reventar la cara a piñas cuando te vea”, expresó.
Pero el mensaje no terminó allí. Instantes después, agregó una frase que encendió todas las alarmas: “Ya vas a ver, va a ser tu último día, así que vete avisando en tu casa”.
La denuncia y la rápida intervención judicial
Tras escuchar los audios, la docente informó de inmediato lo ocurrido a las autoridades del establecimiento educativo y posteriormente radicó la denuncia en la Comisaría Comunitaria N° 4.
El temor aumentó al comprobar un dato inquietante: la mujer acusada vive frente al colegio, una situación que incrementó el riesgo de un posible encuentro durante los horarios de ingreso y salida de los alumnos.
Ante la gravedad de las amenazas, la Justicia de Santiago del Estero intervino de manera urgente. Por disposición del fiscal Diego Cortés, se ordenó una restricción perimetral por 90 días, que impide a la denunciada acercarse o mantener contacto con la docente mientras avanza la investigación por amenazas.