El hecho quedó caratulado como “abuso sexual agravado”, que según expresa el artículo 119 del Código Penal, prevé una pena de entre 6 meses y 4 años de prisión.
Hasta el momento no hay detenidos por el hecho y que se intenta determinar si fue atacada ambas veces por dos jóvenes pertenecientes a un mismo grupo o de diferentes. En tanto, la fiscal también se encuentra analizando los DVR de las cámaras de seguridad del boliche para identificar a los sospechosos.
“Pinamar y Villa Gesell están descontrolados totalmente”, aseguró un investigador.