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Casa Rosada

A una semana del ataque a Cristina Kirchner, el Gobierno intenta retomar la iniciativa política y económica

Alberto Fernández y todo el gobierno convocan a una Misa en Luján. Frenar la grieta política y la inflación, las dos prioridades de la Casa Rosada, a una semana del intento de magnicidio contra Cristina Kirchner.
por Stella Gárnica | 10 de septiembre de 2022 - 07:09
A una semana del ataque a Cristina Kirchner, el Gobierno intenta retomar la iniciativa política y económica

Cristina Kirchner mantiene el bao perfil y solo recibe dirigentes cercanos en el Senado, a una semana del atentado. (Foto: archivo)

Trata de recuperar la iniciativa con el regreso del ministro de Economía, Sergio Massa, con posibles anuncios de aumentos salariales y bonos especiales, para calmar el fuerte malhumor social por los efectos de la inflación.

Con el presidente Alberto Fernández y todo el gabinete encabezando una misa este sábado a las 13 en la Basílica de Luján el oficialismo cuenta los porotos para ver si finalmente, tiene posibilidades el tardío llamado al diálogo con la oposición, para sellar un "un pacto democrático" de convivencia política con todos los sectores políticos, sociales y ecuménicos, luego de semanas de acusaciones cruzadas por los "discursos del odio" y de responsabilizar a Juntos por el Cambio por la locura que derivó en el intento de asesinato de Cristina Kirchner.

Municipio de Luján convoca a una misa por la paz para el sábado 10.jfif

Para los no católicos, el Gobierno impulsa desde el PJ y el kirchnerismo porteño otro acto este sábado a las 15 en Parque Lezama para retomar el acto que había sido convocado hace dos semanas pero que se suspendió por la polémica de las vallas colocadas por la policía porteña frente a la casa de Cristina.

En el círculo íntimo de la vicepresidenta, confirmaron a A24.com que "a la misa de Luján van varios dirigentes" que representan a la vicepresidenta pero "ella no va".

Pese a las expectativas por su reaparición pública, Cristina Kirchner se mantuvo toda la semana después del atentado, con bajo perfil, al punto que no presidió la sesión convocada en el Senado en repudio al atentado. Quienes la vieron personalmente -solo los dirigentes más cercanos en su despacho del Senado- dijeron que la notaron shockeada por caer en la cuenta de la gravedad de los hechos: "Alguien me quiso matar", le dijo al jefe del bloque de senadores del FdT, José Mayans.

La decisión de no mostrarse todavía en público, responde también a la nueva estrategia del gobierno luego de las fallas en la seguridad que derivaron en la separación de los custodios de la Policía Federal que la debían proteger y "extraer" del lugar del atentado, pero no hicieron nada el fatídico jueves 1 de septiembre.

Algunos en la Casa Rosada reconocen que los custodios asignados a la vicepresidenta "no estaban en el nivel necesario" para la tarea, por eso ahora la orden es "cumplir los protocolos", después de una reunión que mantuvieron el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández con todos los jefes de las custodias de la vicepresidenta pero también del presidente Alberto Fernández.

Alberto Fernández mantuvo las dudas hasta último momento, sobre si asistir o no a la misa de repudio al atentado, a la espera de confirmar el éxito de la convocatoria al menos de dirigentes propios.

Lejos de frenarse la grieta política se produndizó en la última semana a raíz de las acusaciones que desde el gobierno lanzaron a dirigentes del macrismo y libertarios, a medios de comunicación y a la justicia que investiga la causa por presunta corrupción contra la vicepresidenta.

Esa grieta será difícil de sortear porque la oposición puso una condición para dialogar: que el gobierno salga a pedir disculpas y abandone las amenazas de impulsar una ley mordaza contra la prensa y contra la oposición. ¿Podrá la Iglesia hacer de intermediaria?

Atentado a Cristina Kirchner: El silencio que hace ruido

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Atentado a Cristina Kirchner, EN VIVO: el minuto a minuto del ataque a la vicepresidenta (Foto: Télam).

Frente a los nuevos apoyos, la vicepresidenta Cristina Kirchner evitó mostrarse en público y mantuvo un hermético silencio. Apenas recibió en su despacho del Senado a los dirigentes más cercanos: entre ellos los senadores José Mayans, Oscar Parrilli, Anabel Fernández Sagasti, su hijo Máximo, el ministro del Interior, Wado De Pedro y dos gobernadores ultra k: Axel Kicillof y Jorge Capitanich.

Sin embargo, detrás de cada medida y decisión del Gobierno, parece estar la vicepresidenta y jefa de la coalición Frente de Todos.

La orden de Cristina Kirchner y que aplica a todo el oficialismo es "bajar un cambio con la grieta y aislar a los que promueven el discurso de odio". Así todos en el FdT apuntaron contra la jefa del PRO, Patricia Bullrich, por su resistencia a repudiar el intento de atentado y hasta denunciar el uso político del oficialismo con el objetivo de victimizar a la vicepresidenta como estrategia ante el juicio por presunta corrupción.

Como en un juego de ajedrez, el gobierno convocó al diálogo tardío y ahora le toca mover la próxima pieza a la oposición.

El mayor desafío del Gobierno: la crisis económica y el malhumor social

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Movilizaciones de piqueteros sobre la Avenida 9 de Julio.

A alguien se escuchó decir en los pasillos de la Casa Rosada esta semana, que si no hubiera crisis económica de la magnitud actual, la grieta política no tendría lugar y el gobierno no se vería en la encerrona de tener que apelar a la confrontación para defenderse de las críticas.

A eso se suman los desafíos económicos que deberá afrontar a su regreso al país, después de una gira de dos semanas por Estados Unidos, el ministro de Economía, Sergio Massa.

Las expectativas del gobierno están puestas en pasar el examen frente a los cada vez más fuertes reclamos de refuerzos de aumentos salariales y de un bono especial para paliar los efectos catastróficos de la inflación. El gobierno no descarta anunciar por decreto un bono de entre $30.000 y $50.000 para trabajadores en relación de dependencia, y del sector público.

Algo que guarda bajo 7 llaves la directora de la ANSES y dirigente de La Cámpora, Fernanda Raverta, mientras que el oficialismo en el Senado analiza un ingreso universal para sectores indigentes, según anticipó esta semana el dirigente cristinista Andrés "Cuervo" Larroque.

El jueves el INDEC dará a conocer el índice del IPC de agosto y las previsiones indican que no bajaría del 6% y que septiembre incluso sería mayor, como consecuencia de la quita de subsidios a las tarifas y su traslado de costos a los precios de productos.

Con Alberto Fernández limitado a cumplir el rol institucional de Presidente, el Gobierno deberá pasar esta semana varios exámenes políticos y económicos.

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