Después se vio obligado a confirmar su propio renunciamiento: es una manera de decir que no hay futuro político para él. Su suerte está atada al éxito de la gestión de su ministro. Sin ambición personal de Alberto Fernández, no hay motivos para tenerle celos políticos a Sergio Massa que queda liberado para terminar de desarrollar su plan y -eventualmente- buscar una candidatura.
El futuro del peronismo y las PASO
Pero hay más. En su extenso video, Alberto Fernández habla del futuro del peronismo y del Frente de Todos. Con algunos pases de factura importante. Quizás el más importante fue cuando planteó: "Debemos democratizar nuestro espacio, demosle la lapicera a cada militante".
La pelea por la "lapicera" fue central durante la segunda etapa del Gobierno de Alberto Fernández, donde Cristina Kirchner le pedía que tomara decisiones drásticas que nunca llegaron. "Usá la lapicera Alberto", decía. Ahora el presidente retoma la metáfora y la devuelve con fuerza: la decisión sobre las candidaturas la va a tomar la militancia.
"Debemos usar las herramientas de la vida partidaria. Por eso creo que las PASO son el vehículo para que la sociedad seleccione los mejores hombres y mujeres de nuestro frente que mejor nos represente en las elecciones generales".
Hubo más reproches: "En estos años elegí soportar algunas críticas y maniobras de desprestigio del Gobierno nacional y nunca respondí. Por mi responsabilidad como presidente evité toda escalada en los conflictos, siempre actué de ese modo para garantizar la unidad de nuestro espacio político", dijo en otro tramo del video.
La gran pregunta es qué negoció Alberto Fernández para bajarse de su candidatura presidencial en este momento. El jueves por la mañana estuvo reunido con Sergio Massa; por la tarde, con Axel Kicillof. Nadie se baja de un lugar sin negociar nada a cambio. La pregunta es qué. Lo sabremos en los próximos días.