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POLÍTICA

Alberto Fernández vs. Mauricio Macri: duelo de estilos de dos presidentes con dos maneras muy distintas de gobernar

Alberto Fernández vs. Mauricio Macri: duelo de estilos de dos presidentes con dos maneras muy distintas de gobernar
Macri y Fernández y la receta que cada uno aplica a la hora de gobernar.

Cada presidente queda en la historia con un estilo y un relato. La forma de gobernar y la narración de las políticas -con los logros y fracasos- son los objetivos a los que apuntan apenas entran por primera vez como jefes supremos de la Casa Rosada y, también, cuando se van.

Así, durante la larga transición que atravesaron el ex presidente Mauricio Macri y el actual, Alberto Fernández, se reflejó un duelo de estilos no solo de modelos económicos y sociales casi contrapuestos.

Las diferencias radican fundamentalmente en el rol intervencionista o no del Estado en el mercado, pero también en el estilo de moverse por los pasillos de la Casa Rosada, en las redes sociales, en los actos oficiales, en la relación con dirigentes de la alianza gobernante y de otros sectores de la sociedad, como en la relación con otros poderes como el Congreso, la Justicia, el periodismo y hasta en el Boletín Oficial.

Macri, durante los cuatro años de gobierno, marcó las diferencias con su antecesora, Cristina Kirchner, en un estilo de gestión con cronogramas y agendas hiperestructuradas, de trabajo por días concretos.

En los últimos dos años, Macri no faltó casi nunca a sus reuniones de gabinete los días lunes, martes y jueves en la Casa Rosada, mientras los miércoles y viernes los dejaba para hacer política interna en la residencia de Olivos.

Macri en Olivos
Macri en Olivos

Como caballito de batalla, Macri anunció que dejaría para siempre las largas cadenas nacionales de la era cristinista y anunció todos sus actos, al punto de difundir medidas de gobierno esenciales -como el acuerdo con el FMI- solo a través de las redes sociales.

Solo en el último día de gobierno, a cuatro días de entregarle el poder a Alberto Fernández, Macri cerró su gestión con la única cadena nacional por fuera de la inauguración oficial de sesiones del Congreso. Fue para dejar en la memoria colectiva su despedida y balance de gestión; el relato de lo que dejaron sus 4 años y por lo que quiere que lo rememoren: ante el fracaso económico y social, eligió que lo recuerden por los valores republicanos y democráticos.

Alberto, desde el primer día en la Casa Rosada, el 10 de diciembre, se encargó de advertir que "no habrá agenda" oficial del presidente en esta nueva era.

Alberto Fernández con Maradona
Alberto Fernández con Maradona

Lejos del trabajo rutinario de Macri, Alberto vive una vorágine de reuniones en Casa Rosada y salidas sin oficializar a otros lugares como universidades, empresas privadas o, simplemente, su casa de Puerto Madero y Olivos.

Sin horario fijo, Alberto suele llegar en promedio entre las 9 y las 10 de la mañana y comienza a recibir audiencias públicas y privadas, la ronda de ministros y funcionarios sin agenda y, según la coyuntura, se queda en la Rosada hasta las 11 de la noche.

Alberto Fernández sorprendió la noche de Navidad yendo a la Iglesia de San Cayetano
Alberto Fernández sorprendió la noche de Navidad yendo a la Iglesia de San Cayetano

En las dos primeras semanas encabezando la rosca política, consiguió que el Congreso sancione la mega ley de emergencia que le delegó los superpoderes.

"Los anuncios son por escrito o en conferencia de prensa en la Rosada", avisaron los voceros más cercanos al nuevo mandatario, que con el correr de los días comenzó a confirmar el estilo descontracturado y "popular" que intenta imprimir a su gestión, en alianza con el peronismo, el kirchnerismo y otros sectores políticos y sociales.

Ordenes en forma radial -todo pasa por él- renuevan el estilo llamado por el propio Alberto como "nestorista", en alusión al ex presidente Néstor Kirchner.

Recorridas por obras que dejó sin terminar Macri, selfies con empleados permanentes de la Casa Rosada, y respuestas a sus seguidores en Twitter, Instagram y Facebook hasta altas horas de la noche, lo diferencian del estilo más protocolar de su antecesor.

El expresidente también había apostado a las redes sociales, pero con un mensaje dividido entre lo formal de la gestión y la difusión de fotos y videos de encuentros con su familia, estilo de vida y encuentros con "vecinos" programados como parte de la estrategia.

El comedor presidencial, la conducción de la Casa Militar -a cargo de la seguridad de la Casa Rosada y del presidente-, la provisión de servicios de alimentos y refrigerantes en las cocinas de la Casa, las empresas de limpieza y mantenimiento diario, son otras de las diferencias marcadas en los primeros 15 días de nuevo Gobierno.

Muchos ex empleados permanentes, que habían sido reemplazados por otros con cargos políticos del macrismo, comenzaron a volver a sus antiguos puestos o, al menos, cercanos.

El cheff que llegó a la Casa Rosada en la era Macri cobraba como monotributista -fue contratado para diseñar un estilo de alimentación saludable- y se fue a horas de asumir el nuevo Gobierno, en medio de discusiones con los empleados de planta permanente que adoptaron sus recetas de cocina, pero cobrando un sueldo permanente.

También se desató una furiosa interna en la Casa militar por las nuevas autoridades que asumirán en los próximos días en reemplazo de las anteriores, tal como suele suceder con cada cambio de gobierno.

Más allá de las discusiones sobre la "herencia recibida", las denuncias por la crisis económica y el reproche por las responsabilidades políticas de uno y otro gobierno, en solo una cosa se pusieron de acuerdo Macri y Alberto: la continuidad de las páginas web y las cuentas en redes sociales oficiales del Gobierno.

En www.casarosada.gob.ar, por ejemplo, se mantiene por ahora el mismo diseño, la misma dirección web y hasta se nota una "continuidad" en la información gubernamental con fotos y noticias del gobierno saliente y del entrante, pasando por el traspaso del poder.

Tras la asunción del nuevo Gobierno, la cuenta de Twitter @CasaRosada comenzó a emitir información oficial de la actual gestión... sin borrar los tuits de la anterior.

Lo mismo sucedió con las cuentas oficiales de correo electrónico: el traspaso del poder se reflejó en el traspaso de la información de gestión. Sin grieta.

La grieta sigue en las discusiones políticas como la economía, la seguridad y las designaciones que hizo Macri antes de retirarse y a las que Alberto dedicó su primera semana a revocar.

¿Cadena nacional?

La impronta de comunicación del nuevo gobierno tiende a ser personalista más que masiva. Alberto habla con cada periodista, con seguidores, con estudiantes, con dirigentes y ministros, de manera personal, sin intermediarios, pero sin reunir grandes comisiones como hacía Mauricio, que delegaba casi todo en su jefe de Gabinete, Marcos Peña, para resolver los conflictos en distintos sectores.

Algunos ven una tendencia a la demagogia en Alberto, otros ven una tendencia al amiguismo en Mauricio. El tiempo y la historia evaluarán a cada presidente.

por Stella Gárnica
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