Arriba del escenario solo se vio a un puñado de candidatos: Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, los cabezas de lista de diputados por la provincia de Buenos Aires y Leandro Santoro por la Ciudad.
El acto tuvo la impronta como se dijo desde un principio de la campaña, que el candidato del Gobierno sea "el sello" del Frente de Todos y así, sus dos jefes Alberto Fernández y Cristina Kirchner jugaron con sus discursos a plebiscitar la gestión: "Están en juego dos modelos" repitieron a tono y criticaron por igual al anterior gobierno de Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, y sus candidatos de Juntos por el Cambio, contraponiendo el "modelo" de ajuste y endeudamiento, al modelo de Estado presente que promete salir de la pandemia con el plan de vacunación y la reactivación económica, a través de la apuesta a paritarias, producción y consumo.
Desde el escenario, conectados por zoom a través de dos pantallas gigantes los escucharon por casi dos horas una veintena de precandidatos a legisladores de distintas provincias.
¿Dónde quedó la liturgia peronista?
La liturgia con los bombos, puestos de venta de hamburguesas y choripanes, banderas y pancartas que solían en otras épocas dar color a los actos del peronismo, quedaron lejos por los protocolos que impone la pandemia.
Sólo a unos 500 metros de distancia de la puerta 5 del micro estadio de Tecnópolis, afuera del predio, sobre la avenida General Paz, quedaron los militantes de los movimientos sociales oficialistas: El Evita y Barrios de Pie que llegaron temprano autoconvocados para hacer el aguante al acto de cierre del Frente de Todos.
Adentro, todo muy formal, con protocolos y hasta comenzó casi al horario convocado: a las 14,12 hasta Cristina se sorprendió cuando apenas salieron todos al escenario, la locutora anunció su nombre para que comenzara su discurso.
Fueron 57 minutos de un discurso de la vicepresidenta que acaparó todas las miradas y los aplausos de los casi mil invitados especiales entre gobernadores, candidatos, ministros y funcionarios de distintas áreas del gobierno nacional y bonaerense que llegaron incluso, sin voceros y ocuparon las sillas ubicadas entre sí a dos metros de distancia en todo.
Abajo del escenario, en las primeras filas se pudo ver a los principales dirigentes sindicales aliados del Gobierno: Hugo Moyano, Héctor Daer, Andrés Rodríguez (UPCN), Carlos Acuña como un mensaje de a quiénes eligieron como aliados en la campaña que se inicia: Cristina dijo que esto no es un cierre, sino que ahora empieza el debate por el país que queremos, el debate entre dos modelos, el de Mauricio Macri y el del kirchnerismo. Así de simple, todos aplaudieron.
"Esto recién empieza. Ellos, la oposición, no dan el debate porque no tienen qué decir, como defender lo que hicieron", planteó.
El discurso de Alberto
Alberto habló a los que votaron al Frente de Todos en 2019 que lo vuelvan a confiar, también a los jóvenes indecisos, les dijo: "Nadie hizo más por los jóvenes que este gobierno"
Al final del acto, cuando todos ya se habían retirado, en el entorno del Presidente se entusiasmaron con que el domingo después de las PASO empiece la verdadera campaña, y que las legislativas de noviembre sean "las primeras elecciones intermedias que gane el peronismo en los últimos 16 años y con pandemia". Pero aunque se muestran confiados en ganar, evitan vaticinar números, sabiendo que va a ser una difícil batalla: "Hasta un voto cuenta", admiten. El festejo el domingo admiten será "moderado".