Sergio Massa firmó el nuevo acuerdo con el FMI en Washington. Foto Mecon.jpg
Frente a esta nueva crisis, Massa con el acuerdo con el FMI bajo el brazo terminó por imponerse como el único hombre fuerte del gobierno en un escenario cada vez más incierto.
Sin embargo, todavía tiene que demostrar que puede tomar medidas para generar confianza en los mercados y en la gente, que sirvan para retomar el camino de descenso de una inflación que, en medio de la campaña, vuelve a mostrar los límites que tiene la gestión del oficialismo.
Por eso, el presidente y el resto de los ministros dejaron al jefe de Hacienda sea la cara de las buenas noticias, para anunciar medidas de ayuda para los afectados por los ataques a comercios, y los aumentos salariales, a jubilados y planes sociales, para compensar la pérdida por la devaluación del 22 % impuesta por el FMI después de las PASO.
El dilema de Massa ahora será cómo cumplir con los reclamos de más ajuste que impuso el nuevo acuerdo con el FMI.
Alberto Fernández y el presidente que no fue
En ese clima de crisis de representación, el Presidente retomó esta semana su actividad, tras más de 15 días sin agenda oficial tras la derrota de UP en las PASO. Volvió a meterse en la campaña, con discursos enfocados en la inauguración de obras públicas y en atacar a los candidatos opositores que promueven un ajuste del Estado.
Pero Fernández volvió a quedar fuera de foco con un anuncio que fue duramente cuestionado por la oposición frente a empresarios por el ingreso de Argentina al grupo de los BRICS. Se trata de una decisión estratégica tomada a pocos meses de terminar su mandato y que la oposición de ganar, ya anunció que revocará por tratarse de distancias ideológicas con el eje Rusia, China, india, Sudáfrica y Brasil.
Frente a las críticas, Massa como ministro y candidato, tuvo que salir a defender el anuncio que hizo el presidente en un video grabado en la soledad de la residencia de Olivos, ya que suspendió su viaje a Sudáfrica pensando que el tema no sería tratado en la cumbre.
Ministro vs. candidato
Sergio Massa se refirió al FMI y a la propuesta de dolarización en una conferencia de prensa en Washington. Foto Mecon..jpg
En el ministerio de Economía esperan que tras la llegada de los dólares frescos del FMI, las próximas semanas empiecen a acomodarse las variables económicas y el Massa candidato pueda empezar a concentrarse en la campaña en su doble rol.
Tras ensayar un discurso crítico a la dolarización que propone Milei, Massa se sumó a la estrategia del temor ante empresarios argentinos y norteamericanos en el Consejo de las Américas. Habló sobre las consecuencias de esas propuestas de ajuste. Paralementamente, el dirigente de La Cámpora, Andrés "Cuervo" Larroque expuso que la elección es entre "Massa o la disolución nacional".
"Algunos juegan con fuego, pero otro fósforo encendido y no alcanzarán las autobombas para apagar el incendio y cuando se descontrola, nadie sabe cómo termina", advirtió ante A24.com uno de los hombres que tiene a su cargo justamente la seguridad del gobierno.
Mientras tanto, en el Frente Renovador (partido de Massa) y el comando de campaña, a cargo de Wado De Pedro, avanzan en la segunda etapa de la campaña en la que el ministro empezará a hablar de su plan de gobierno y diferenciarse de Alberto Fernández y de Cristina Fernández, llamando a en caso de ganar, a armar un "gobierno de unidad nacional" con dirigentes opositores del peronismo o el radicalismo.
Dejando atrás las polémicas por los robos en una semana plagada de violencia, un camporista más moderado como De Pedro, ratificó esa estrategia en el congreso del massista Frente Renovador: “Massa es la persona, es el candidato indicado para la Argentina que viene", al afirmar que "además de necesitar acuerdos, el país necesita capacidad de gestión, coraje y decisión. Y eso va a ser bajo la conducción de Sergio”.