Casa Rosada

El Gobierno ve una "mano negra" de la política detrás de la suspensión del clásico Argentina-Brasil

Desde la Casa Rosada atribuyen el escándalo a "la crisis política interna" que afronta Bolsonaro en Brasil. La postura del Gobierno argentino sobre el episodio que sufrió la Selección.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Las internas políticas en Brasil en el ojo del Gobierno argentino

Las internas políticas en Brasil en el ojo del Gobierno argentino, como posible causa del escándalo por la suspensión del partido entre las selecciones de BRasil y Argentina. 

Desde el Gobierno nacional evitaron hacer un pronunciamiento formal -cancillería evitó opinar sobre lo sucedido- para no profundizar los cruces políticos entre Alberto Fernández y Bolsonaro.

Sin embargo, fuentes oficiales enmarcaron el bochornoso episodio a "las internas políticas que tiene el presidente de Brasil con el gobernador de Sao Paulo", João Doria, quien advierten: "siempre estuvo enfrentado con Bolsonaro".

Desde Balcarce 50 pusieron como ejemplo que el gobernador paulista, "no permitió hacer ningún partido de la Copa América en estadios de San Pablo" e insistieron: "Es una cuestión interna de Brasil".

Doria es un empresario brasileño que se inició en la política de Brasil como alcalde de la Ciudad de Sao Paulo el 1 de enero de 2017 hasta 4 de abril de 2018 y desde el 1 de enero de 2019 es el gobernador del estado de São Paulo por el Partido de la Social Democracia Brasileña.

¿Cuál fue la postura pública desde el Ministerio del Interior?

La primera funcionaria que involucrar a la política brasileña en el escándalo por la suspensión del partido fue la directora de Migraciones dependiente del Ministerio del Interior argentino, Florencia Carignano, quien denunció a través de Twitter que la inesperada decisión del gobierno brasileño pareció "una puesta en escena más que una medida sanitaria".

Carignano abonó la hipótesis de la cuestión política en Brasil, aunque no se refirió a la crisis que vive el vecino país en medio de denuncias de dirigentes de la oposición sobre la supuesta intención de Bolsonaro de impulsar un "autogolpe" de estado a través de una convocatoria a movilizaciones este martes 7 de septiembre en contra la Corte de Justicia que podría fallar en su contra y ordenar un proceso para su destitución.

Carignano se limitó a cuestionar el accionar de las autoridades sanitarias brasileñas, a quienes vinculan con el círculo íntimo de Bolsonaro de actuar contra los jugadores de la selección argentina. En la Rosada señalan que el titular de la autoridad sanitaria AVINSA, es Antonio Barrera Torres, un médico de la Marina brasileña que fue ascendido cuando Bolsonaro asumió en el poder.

https://twitter.com/florcarignanook/status/1434617187386396672

Pero la funcionaria evitó mencionar la crisis política de Brasil, donde la oposición acusa a Bolsonaro de impulsar un autogolpe para evitar el regreso del ex presidente Luiz Inacio Lula Da Silva a quien darían favorito algunas encuestas de cara a las elecciones presidenciales de 2022,

"Esperar tres días y meterse en el campo de juego suspendiendo un partido parece más una puesta en escena que una medida sanitaria", dijo la directora de Migraciones dependiente del ministro del Interior, Eduardo De Pedro, en su cuenta oficial en Twitter el mismo domingo cuando se conoció la suspensión del partido 6 minutos después de haber empezado, cuando ingresaron funcionarios de Salud a la cancha de fútbol con la orden de llevarse a los jugadores que habían llegado en avión desde Gran Bretaña, país declarado como destino de riesgo por la pandemia de coronavirus.

Carignano señaló que "si Brasil consideraba el país de dónde venían los jugadores argentinos como zona de riesgo, más allá del protocolo establecido por la FIFA, podría haber actuado en el momento del ingreso a su territorio", se quejó la funcionaria con despacho a metros de la Casa Rosada.

https://twitter.com/FlavioBolsonaro/status/1434612983737507841

En el medio, Flavio Bolsonaro, hijo del presidente brasileño abonó con declaraciones en su cuenta en Twitter a la hipótesis sobre un intento de politización del partido entre ambas selecciones al acusar a los "argentinos de malandras, burlar la ley brasilera e impedir que ANVISA, la autoridad sanitaria, investigar sus declaraciones juradas.

Quien intervino directamente para resolver el mal trago de los jugadores y el seleccionado argentino fue el embajador Daniel Scioli, quien tiene buena relación tanto con Bolsonaro como con el gobernador de Sao Paulo.

Ahora deberán definir las autoridades de la FIFA deberán decidir sobre el resultado del partido suspendido, a partir de la denuncia de las autoridades sanitarias de Brasil que acusaron a los jugadores argentinos de falsificar la declaración jurada que habría violado la resolución que obligaría a cumplir cuarentena al ingresar al país por la pandemia de coronavirus.

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