En su discurso, Macri agregó: “Es un momento de mucha emoción para mí. Escucho relatos de sobrevivientes de la Shoa y uno no deja de aprender y sobre todo hacer carne lo sufrido. Como no hay nada que pueda agregar a esa realidad, voy a tratar de cumplir con un rol, si quieren, más institucional, que me parece que es relevante. Primero, exigir la inmediata liberación de los rehenes, no sólo de los argentinos, de todos los que todavía están siendo retenidos en el marco de la barbarie de Hamas. Y el inmediato cese de los ataques de grupos terroristas que no son parte de la comunidad democrática. Sostener una posición antiterrorista no es una cuestión ideológica, es una cuestión de honrar la historia, cuidar la civilización, proteger el presente y garantizar el futuro. Y de eso se trata este día, este lugar y este acto”.