El malestar sindical creció luego de que la reforma laboral obtuviera media sanción en Diputados, con 135 votos a favor y 115 en contra. El texto volverá al Senado para discutir los cambios introducidos en la Cámara baja.
Desde el sindicalismo consideran que la iniciativa implica un retroceso en derechos laborales y en la negociación colectiva, por lo que anticipan un escenario de confrontación política.
Movilización y paro en paralelo
Mientras la CGT define su estrategia, el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), un espacio que reúne gremios con posiciones más duras, anunció una movilización para el viernes desde las 12 horas frente al Congreso, coincidiendo con el tratamiento de la reforma. A esa protesta se sumará un paro nacional de ATE.
La convocatoria busca mostrar fuerza en las calles y reforzar el rechazo sindical en medio de un clima de tensión creciente.
La vía judicial, otra opción en estudio
Además de las medidas de fuerza, los gremios analizan recurrir a la Justicia para cuestionar los aspectos que consideran inconstitucionales, entre ellos los cambios en el derecho a huelga.