Casa Rosada

La tregua entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner es política, pero seguirán las discusiones por la economía

El reencuentro de Alberto y Cristina es para la tribuna, pero no cesa la discusión de fondo por la crisis económica. Guzmán sigue fortalecido por el presidente.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Alberto Fernández y Cristina Kirchner. ¿Cómo sigue el gobierno después de la reconciliación pública en Tecnópolis por los 100 años de YPF? Foto: YPF

Alberto Fernández y Cristina Kirchner. ¿Cómo sigue el gobierno después de la reconciliación pública en Tecnópolis por los 100 años de YPF? Foto: YPF

El terror a las encuestas que dan perforando el piso histórico al Frente de Todos logró el reencuentro entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner, que se mostraron juntos en un acto por el 100 aniversario de la empresa YPF, pero las diferencias internas en el gobierno siguen y seguirán, por el rumbo del plan económico que sostiene el presidente y que rechaza la vicepresidenta, a manos del ministro de Economía Martín Guzmán.

Con discursos casi coordinados Alberto y Cristina dialogaron en público luego de 3 meses de distanciamiento y cruces mediáticos. El acto por los 100 años de YPF en Tecnópolis el viernes fue la reconciliación pública con sonrisas cómplices y saludos con apretones de mano. Pero fiel a su estilo, la vicepresidenta apuró al presidente dando lecciones de la manera de gobernar y le pidió que "use la lapicera" y ejerza presión sobre los grandes empresarios para resolver la crisis económica.

Alberto Fernández y Cristina Kirchner en acto de YPF.jpeg

Fuentes del gobierno consultadas por A24.com confirman la decisión de Alberto Fernández de sostener a Guzmán y que no piensa en más cambios de gabinete, como reclama la vicepresidenta con críticas a su entorno más cercano.

"Si tienen que buscar un símbolo que unifique al funcionariado más allá de las diferencias políticas electorales, la celebración por los 100 años de la empresa petrolera estatal fue el evento ideal. Después, las diferencias de criterio y las discusiones continuarán y nadie sabe a ciencia cierta qué tipo de consecuencias pueda tener la cumbre. La discusión va a seguir", admiten en la Casa Rosada.

La decisión de plantarse ante las críticas kirchneristas, era consolidada este sábado con el anuncio de incorporar al ex ministro de Defensa, Agustín Rossi, uno de los hombres que más defiende a Alberto Fernández ante los embates de La Cámpora, como nuevo titular de la AFI.

Lo que está claro, es que el acto en Tecnópolis buscó mostrar una tregua en la dura interna oficialista frente a la vorágine de la incertidumbre económica que amenaza con una derrota electoral del peronismo en la sucesión presidencial 2023. En el auditorio, estuvieron mezclados todos los funcionarios y legisladores del Frente de Todos, incluidos albertistas, camporistas y massistas, sin excepción.

Las últimas encuestas pusieron en alerta no solo al kirchnerismo sino al resto de los actores del PJ, entre ellos ministros del propio Alberto Fernández y todos los gobernadores, que comenzaron a despegarse ante el fracaso del gobierno por controlar la inflación, en busca de mantener al peronismo en el poder.

Con Alberto replegado en su círculo más cercano, Cristina recibió en las últimas semanas a varios ministros albertistas ex intendentes como Juanchi Zabaleta o Gabriel Katopodis, que intentarán ser candidatos en sus respectivos distritos del conurbano.

También la vicepresidenta volvió a hablar con algunos gobernadores -incluido el jefe de gabinete Juan Manzur- que reditaron en las últimas semanas con el bonaerense Axel Kicillof y el chaqueño Jorge Capitanich, o el sanjuanino Sergio Uñac, a la cabeza, la liga de gobernadores del CFI.

Las alarmas por la soledad en que había quedado el presidente, sonaron en la Casa Rosada

Alberto Fernández con gobernadores del PJ.jpeg

Alberto Fernández decidió convocar a los mandatarios provinciales del PJ para sellar un acuerdo para reimpulsar la reforma judicial y ampliación de miembros de la Corte, uno de los principales reclamos de Cristina Kirchner desde que asumió en el poder, pero que permanece frenada en el Congreso. El oficialismo no tiene los números en Diputados.

La cumbre entre Alberto Fernández y los gobernadores el jueves en la Casa tuvo el aval de Cristina Kirchner, a través del viceministro de Justicia, Martín Mena, y de esa manera el Frente de Todos mostrará en los próximos días una nueva muestra de unidad en el Congreso, con la presentación del proyecto de ley de los gobernadores que proponen cumplir los deseos de Cristina: ampliar el número de miembros de la Corte de los 5 actuales a 25, y de Alberto para incluir la política de género: que de esos 25 jueces, 12 sean mujeres.

Después del acto en Tecnópolis, los gobernadores volvieron a reunirse y lanzaron un comunicado explicando por qué quieren ampliar la Corte. "Es tiempo de construir unidad nacional, calidad institucional, eficiencia, sensibilidad, de la mano de reformas que ineludiblemente conjuguen una visión holística, sistémica e integral del país pues el centralismo agobia e impide la participación genuina de nuestro país con sus diversidades y su identidad regional", plantearon en un documento firmado por 16 gobernadores peronistas.

Pero aún si todo el peronismo se une, no alcanzará los votos para reformar la Corte Suprema de Justicia. Por eso, Alberto Fernández apeló a charlas en Olivos, almuerzos y cenas mediante, tratando de sumar a otros gobernadores opositores pero que en muchos casos votan en alianza con la Casa Rosada, tales son los casos de la rionegrina Arabela Carreras o el neuquino Omar Gutiérrez. Ambos estuvieron en la reunión en La Rosada pero no firmaron el documento del viernes.

La orden bajada por la Casa Rosada en la última reunión de gabinete, y el giro discursivo de Alberto Fernández bajo la estrategia “todos ataquen a Mauricio Macri” y “la herencia recibida”, tal como anticipó este portal, se cumplió a rajatabla y fue parte de las señales de acercamiento a Cristina que envió el presidente Alberto Fernández, que terminaron de concretar el reencuentro de Tecnópolis.

Sergio Massa y gobernadores Kicillof, Capitanich y Melella escuchan los discursos de Alberto Fernández y Martín Guzmán en el Salón Blanco de Casa Rosada.png

¿Cómo se gestó el reencuentro de Alberto y Cristina en Tecnópolis?

Desde el entorno del presidente y también del ministro de Economía, celebraron la “cumbre” pública después de 3 meses de diálogo cortado entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

La última vez que Cristina y Alberto habían compartido un acto, fue el 1° de marzo, para la inauguración de las sesiones ordinarias del congreso, en medio de una fuerte tensión política por las críticas del kirchnerismo al plan económico de su propio gobierno.

En la organización de la cumbre en Tecnópolis, ambos invitados por YPF, se confirmó que las tensiones persisten. El jueves por la tarde presidencia había confirmado la participación de Alberto Fernández al acto por la petrolera estatal, pero horas después, cuando se conoció públicamente la asistencia de Cristina Kirchner, fuentes oficiales la pusieron en duda.

En el medio, hubo una hora de negociaciones entre los organizadores de la empresa YPF -administrada por La Cámpora- con los colaboradores más cercanos de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner, hasta que finalmente, la portavoz presidencial confirmó oficialmente a través de su cuenta en Twitter que el presidente asistiría.

¿Qué pasó en el medio? El temor a lo que haría el otro en el escenario, puso en alerta a los colaboradores más cercanos de Alberto y de Cristina. Iba a ser un gran acto, organizado por un organismo administrado por el kirchnerismo, como YPF, por eso había que definir la puesta en escena.

Quiénes hablarían al público y cuál sería el mensaje, después de los duros cruces entre el presidente y la vicepresidenta que en su último discurso en Chaco, había puesto en duda la legitimidad política y la capacidad de gobernar de Alberto Fernández, a quien le recordó haber llegado por su decisión política y gracias a los votos de sus seguidores.

En la Casa Rosada cuidaron que el presidente no quede una vez más golpeado por retos públicos de la vicepresidenta y cuando creyeron asegurado un escenario neutro, celebraron el reencuentro: “Es el gesto de unidad que el Frente de Todos venía pidiendo y necesitando”.

"Se negoció si hablaban o no, y se arregló rápido". Finalmente fue la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, la encargada de confirmar la cumbre oficialmente.

Sin embargo, otras fuentes del gobierno admiten que "es indefectible que haya discusiones pero más allá del interés común que puedan tener por ganar las elecciones del año que viene. En una coalición entre peronistas los debates son más fuertes que las diferencias de la oposición cuando discuten candidaturas y poder".

Pero la pelea política sigue, porque en ese marco, Cristina Kirchner está buscando un sucesor que no sea Alberto Fernández, entre los que ya se anotaron varios gobernadores como el chaqueño Jorge Capitanich, el ministro del Interior, Wado De Pedro y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

Paralelamente, la liga de gobernadores peronistas busca su propio candidato, y hablan con el kirchnerismo para que -en caso de que el plan Guzmán y Alberto no funcione- puedan evitar una caída estrepitosa del peronismo en 2023.

Pero Alberto Fernández sigue apostando al plan Guzmán para que -de concretarse el milagro- pueda postularse a la reelección.