Elecciones 2021

Para fidelizar a los propios, el Gobierno cambia de estrategia y confronta con Macri en la cuenta regresiva para las PASO

Con la necesidad de abroquelar a los propios detrás de Alberto Fernández, vuelven a subir al ring al mayor enemigo en común. El mensaje de Santiago Cafiero.
Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
Alberto Fernández y Santiago Cafiero

Alberto Fernández y Santiago Cafiero, jefe de Gabinete. (Foto: archivo)

Cambio de planes. Si bien el comando del Frente de Todos había distribuido un manual de campaña para unificar el discurso de los candidatos y centralizar el mensaje en las nociones de “futuro” y de salida de la pandemia, el Gobierno terminó haciendo a un lado esas páginas para volver a subir al ring a Mauricio Macri. Un volatanzo hacia la polarización impuesto por la propia realidad: el peronismo necesita abroquelar a todas sus tribus detrás de Alberto Fernández después del escándalo por las fotos de Olivos.

La nueva (vieja) directriz quedó explicitada en las últimas horas por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien concentró sus esfuerzos en la figura del ex presidente. "¿Por qué lo querían ocultar tanto cuando todos adherían y siguen adhiriendo?", dijo el funcionario, brazo ejecutor de Alberto, sobre la presencia del ex mandatario en las campañas de María Eugenia Vidal y Diego Santilli.

La de Cafiero fue la última entrega de una saga discursiva que tiene por único objetivo hablar de Macri. No sólo se polariza la elección (la grieta sigue siendo un buen negocio para ambos) sino que, con ese movimiento, las partes dispersas del Frente de Todos vuelven a unirse. Nada que aglutine más que el espanto de un eventual regreso de Cambiemos.

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La foto de la polémica, con Alberto Fernández ubicado a las izquierda de la imagen.

La foto de la polémica, con Alberto Fernández ubicado a las izquierda de la imagen.

Y Alberto necesita, a su vez, reconciliarse con sus socios tras el cimbronazo. Lo de Olivos no le gustó a La Cámpora ni al Instituto Patria, que masticaron su bronca por lo bajo. No le gustó a la propia Cristina, que lo mandó a “ordenar” sus asuntos. La épica del triunfo electoral de 2019, cuando todos perseguían un objetivo común, es la carta que le quedó al Gobierno para volver a animar a la tropa.

¿Qué decía el manual que ahora fue desoído? “Mas que de un plebiscito de la gestión, esta elección se trata de una oportunidad para renovar el compromiso electoral de 2019. El mensaje negativo no alcanza. Se necesita transmitir confianza para desalentar la fuga hacia terceros″, es uno de los mantras.

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Santiago Cafiero, jefe de campaña. (Foto: archivo)

Santiago Cafiero, jefe de campaña. (Foto: archivo)

En esa hoja de ruta, el Frente de Todos proyecta “superar el 40% a nivel nacional, alcanzar el 42% en la provincia de Buenos Aires y repetir esos resultados en el Senado”. El documento llamaba a “reconstruir un mensaje positivo, optimista y a la vez realista, que reafirme que ya estamos recorriendo el camino hacia la vida que queremos”.

Como parte de las consignas a tener en cuenta para no espantar al indeciso, el manual pedía específicamente “no atacar a Macri”. Nada de lo que está pasando.

El texto también reconoce que “la mayoría de las gestiones provinciales y locales tienen mejor imagen que la nacional”, tal como había señalado A24.com sobre el errático juego de los gobernadores con la Casa Rosada.

Un problema a futuro

Mientras tanto, el peronismo vislumbra un conflicto en ciernes que tiene como protagonista a Máximo Kichner, uno de los comensales de la mesa chica del Frente de Todos. La semana pasada la Cámara Nacional Electoral (CNE) destrabó el frente judicial del hijo de Cristina y le allanó el camino para asumir, en diciembre, en el PJ Bonaerense.

La CNE rechazó el jueves el pedido del intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, para anular el proceso por el que Máximo había sido elegido, en mayo pasado, al frente de una lista de “unidad” en el PJ provincial, aunque sin asumir formalmente porque todavía rige el mandato del tándem que Gray compone con su colega de Merlo, Gustavo Menéndez.

La negociación por el sillón del PJ para Máximo había incluido la promesa a los intendentes del Conurbano de avanzar en la “re-reelección”, actualmente vedada por una ley de 2016 de Vidal que impide la renovación para un tercer período consecutivo de todos los cargos electivos.

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Máximo Kirchner, detrás del PJ Bonaerense. (Foto: archivo)

Máximo Kirchner, detrás del PJ Bonaerense. (Foto: archivo)

Esa posibilidad había sido alentada por el propio Alberto el año pasado, lo que motivó que desde distintas usinas comenzaran a pensar en estrategias para burlar esa norma. Las opciones iban desde “reinterpretar” el texto de la ley provincial hasta renunciar a fin de año para volver a postularse en 2023. Nada está cerrado todavía.

Pero las luces de alarma se encendieron en el Conurbano porque, según pudo saber A24.com, los jefes del PJ no tuvieron más novedades y entre ellos empieza a reinar el malestar y la incertidumbre. “Hicieron su parte y todavía no les cumplieron”, resumió una fuente al tanto de la discusión.

“Primero les dijeron que Máximo asumía en el PJ en diciembre pasado, luego en mayo y ahora en diciembre próximo, pero está cada vez más difícil que se destrabe lo de la re-reelección”, completaron ante este portal desde uno de los populosos distritos de la zona sur. Un elemento a tener en cuenta es que, para el momento del recambio en el PJ, el resultado de la elección va a estar puesto, y en caso de no ser favorable para el Gobierno podría (volver a) alterar la dinámica interna del peronismo.

Juan Zabaleta
Juan Zabaleta le envió un mensaje a los movimientos sociales:

Juan Zabaleta le envió un mensaje a los movimientos sociales: "No va a hacer falta cortar las calles"

Paralelamente, La Cámpora va ganando terreno en el Conurbano a partir del desembarco de dos intendentes en distintos lugares de la gestión: por un lado, Juan Zabaleta dejó el municipio de Hurlingham para asumir como nuevo ministro de Desarrollo Social y le cedió su sillón al camporista Damián Selci, que comandaba el Concejo Deiberante.

En tanto, en Almirante Brown, el intendente pejotista Mariano Cascallares, que supo ser sciolista y luego se movió cerca de Vidal, es cabeza de la lista de diputados provinciales por la Tercera Sección, por lo que, cuando asuma su banca en la Legislatura, le dejará la conducción del municipio a Juan Fabiani, otro integrante de la organización de Máximo.

Este choque de identidades promete ser uno de los rasgos de la disputa interna en 2023, en un Frente de Todos preocupado por las consecuencias del escándalo de Olivos y cada vez más condicionado (y subordinado) a los designios de una parcialidad. Este año, el búnker de los candidatos bonaerenses del oficialismo volverá a estar en el barrio porteño de Chacarita. Quizás ahí esté la clave de todo.

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