Presupuesto 2019: por qué el Gobierno no lo presenta en fecha y cuál es la batalla política por los tiempos de aprobación
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Presupuesto 2019: por qué el Gobierno no lo presenta en fecha y cuál es la batalla política por los tiempos de aprobación

A veces las fechas y los formalismos son todo un mensaje político. Parece que no cambia un día antes o un día después, pero en el fondo cambia. El Gobierno tendría que presentar el proyecto del Presupuesto 2019 este viernes; no lo hará. Macri quiere que se lo aprueben el 31 de octubre; el peronismo no va a aceptar un trámite tan rápido.

La presentación formal del Presupuesto, según la ley de Administración Financiera 24.156, debe hacerse 

“antes del 15 de setiembre (sic) del año anterior para el que regirá”. Debería ser acompañado de un mensaje que contenga una “relación de los objetivos que se propone alcanzar y las explicaciones de la metodología utilizada para las estimaciones de recursos y para la determinación de las autorizaciones para gasta”.

Dado que el 15 de septiembre cae sábado y el Congreso está cerrado, se estila en la administración pública hacerlo el día hábil anterior, es decir el viernes.

Sin embargo fuentes del Ministerio de Hacienda aclararon a A24.com que esta presentación se va a hacer mañana sábado. "Se puede mandar hasta el 15 que es mañana", explicaron en Hacienda. Luego el lunes Dujovne va a ir a Diputados a exponer los lineamientos generales del Presupuesto.

"Nos convocaron para el lunes recién. El sábado no hay ninguna convocatoria y sería raro que esto se haga durante un fin de semana sin nadie trabajando en el sistema. Es algo que no ocurre", dijeron desde el massismo.

En el peronismo federal, Diego Bossio relativizó que este formalismo sea un incumplimiento. "El lunes es el primer día hábil luego del 15. Está previsto presentarse en el Congreso a las 12:30. Nosotros también lo hemos presentado más tarde", consideró ante la consulta de A24.com

Lo que sí genera más ruido es el apuro del Gobierno -particularmente del Ejecutivo- por adelantar los tiempos del debate. Ya en comisión ellos querían  que empezara el debate el martes."Pero es imposible revisar esto en dos días", se quejaron desde el bloque que representa a los gobernadores peronistas. 

En el oficialismo se plantearon un objetivo de máxima. Que se debata el 10 de octubre en Diputados y el 31 en el Senado. Estos son los tiempos que manejan en la Comisión de Presupuesto, presidida por Luciano Laspina. Es lo que el Gobierno considera “el mejor escenario”.

Un escenario de mínima podría ser el 24 de octubre en Diputados y el 15 de noviembre en el Senado. ¿Por qué tanto apuro? Fundamentalmente: Macri quiere tener resuelto el tema antes de la cumbre del G20, en que estarán los presidentes o primeros ministros de los principales países del mundo. Esto es el 30 de noviembre.

Consultados por A24.com, referentes del peronismo en el Congreso ya mandaron otro mensaje: “En esa fecha es imposible que voten nada. Nunca se aprueban tan rápido. Ni en tiempos de paz. Y si el Gobierno insiste en operar con esas fechas va a perjudicar la negociación”, explicaron fuentes que operan subterraneamente en las negociaciones parlamentarias. 

El jefe de bloque del Peronismo Federal Pablo Kosiner fue más explícito. "El Gobierno debería bajar su ansiedad. Si todavía no tenemos el proyecto presentado, no podemos debatir las fechas. Deberían poner su energía en generar los acuerdos necesarios y no en apurar el debate. Nosotros queremos que haya presupuesto", aseguró.

Por lo pronto, más allá de los aspectos técnicos del Presupuesto y de la discusión por dónde pase el peso del ajuste fiscal, los gobernadores quieren hacer valer su peso específico. En la Rosada dan por hecho que la mayoría de los gobernadores van a acompañar el Presupuesto 2019, quizás por una cuestión de supervivencia. No hacen bien en tener tanta confianza.

Son muchos los gobernadores que no quieren aparecer -ni tienen margen político por el avance del kirchnerismo en sus provincias- como los garantes del ajuste. Esos gobernadores probablemente se mantendrán ambiguos y dejarán cierto margen de acción a sus diputados y senadores.

En esos casos el Gobierno nacional tendrá que extremar los recursos para convencer uno por uno a los legisladores provinciales lo que va a insumir un mayor esfuerzo en la negociación. En uno u otro caso, tener presupuesto antes de noviembre suena a utopía.