Atencio consideró que, ante la posible existencia de un delito de acción pública, tenía la obligación de poner los hechos en conocimiento del Ministerio Público Fiscal para que se investiguen las eventuales responsabilidades.
Por qué la Justicia pidió los expedientes de la Legislatura
La documentación había sido requerida por la fiscal Betina Lacki, quien investiga el entramado relacionado con las tarjetas de débito encontradas en poder de Rigau.
Los expedientes eran considerados relevantes para reconstruir cómo se realizaron las designaciones y determinar qué legisladores o autoridades habían intervenido en la incorporación de los empleados cuyos salarios eran retirados posteriormente.
La Cámara de Diputados, sin embargo, decidió archivar esos expedientes el 28 de mayo, durante una sesión en la que se trataron miles de resoluciones administrativas. De acuerdo con la información publicada sobre el caso, los documentos vinculados con Rigau quedaron incluidos dentro de ese procedimiento.
Ante las demoras y la falta de entrega de la documentación solicitada, Atencio había dictado una orden de presentación para exigir que los papeles fueran puestos a disposición de la Justicia.
Ahora, el magistrado denunció penalmente lo ocurrido para que se determine si la decisión de archivar los expedientes y no entregar la documentación requerida puede constituir un delito.
El origen del caso “Chocolate” Rigau
La investigación comenzó en septiembre de 2023, cuando Julio “Chocolate” Rigau fue detenido en un cajero del Banco Provincia de La Plata mientras realizaba extracciones de dinero con tarjetas de débito pertenecientes a empleados de la Cámara de Diputados bonaerense.
Al momento de su detención, tenía en su poder 48 tarjetas correspondientes a empleados legislativos. A partir de ese episodio, la Justicia comenzó a investigar por qué los titulares de las cuentas le habían entregado los plásticos y cómo funcionaba el mecanismo mediante el cual se retiraban sus salarios.
Durante la causa, varios titulares de las tarjetas declararon ante la Fiscalía y reconocieron que se las habían entregado voluntariamente a Rigau.
La investigación avanzó entonces sobre otro interrogante: cómo habían ingresado esas personas a trabajar en la Legislatura y quiénes habían intervenido en sus designaciones. Para intentar reconstruir ese circuito, la Fiscalía reclamó los expedientes administrativos que ahora quedaron en el centro de la nueva denuncia.
Las actuaciones también pusieron la atención sobre funcionarios de la Cámara de Diputados y sobre Claudio Albini, quien durante años trabajó en el área de Personal, además de su hijo Facundo Albini.
Una nueva investigación derivada del caso Rigau
La denuncia presentada por Atencio abre ahora una investigación separada de la causa original. El objetivo será determinar si existió alguna conducta delictiva vinculada con el archivo de los expedientes y la falta de entrega de la documentación solicitada por la Justicia.
La presentación quedó a cargo de la UFI 11 de La Plata, que deberá analizar los hechos denunciados y establecer los próximos pasos de la investigación.