El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo su postura de defender el lenguaje inclusivo. “No nos gusta prohibir, digan lo que sientan”, fue el sincero mensaje a los alumnos.
El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, mantuvo su postura de defender el lenguaje inclusivo. “No nos gusta prohibir, digan lo que sientan”, fue el sincero mensaje a los alumnos.
Durante un acto llevado a cabo en Tecnópolis, el gobernador participó de la promesa de lealtad a la Bandera y motivó a los alumnos a “rebelarse” a que hablen como quieran y desean.
Y agregó sobre su uso: “También rebelarse es hablar como uno quiere. No nos van a explicar desde España cuales son las palabras que usamos. No nos gusta prohibir, nos gusta que puedan expresarse, que puedan ser libres, ser rebeldes cuando es por los demás, decir lo que sienten y ser patriotas".
La polémica viene a raíz de que este martes, Susana Aguirre Ponce, jefa de Educación Pública del partido de Berisso, recibió abucheos y silbidos durante un acto escolar por dar, precisamente, un discurso utilizando lenguaje inclusivo.
El incómodo momento fue grabado y compartido por un padre que participaba de la ceremonia junto al intendente del distrito, Fabián Gagliardi. Aguirre Ponce llevó adelante la jura de la bandera ante la presencia de un gran número de estudiantes.
“Vino un momente sumamente importante para cada una de nuestras historias”, fueron las primeras palabras de la funcionaria del Gobierno bonaerense.
A pesar de eso, Aguirre Ponce siguió con su discurso como si nada hubiese pasado: "Mis querides estudiantes, esta es la bandera que creó Manuel Belgrano en los albores de nuestra libertad. Simboliza a la República Argentina, nuestra patria”, dijo en el acto que se hizo en el Club Almafuerte de Berisso.
Cuando los abucheos comenzaron a aparecer cada vez con más presencia, la funcionaria siguió con su exposición en el acto conmemorativo por la muerte de Manuel Belgrano. “Es el símbolo de nuestra libre soberanía, que hace sagrados a cada uno de nosotres y a todos los pueblos del mundo”, agregó mientras que los silbidos continuaron.
La polémica está instalada. Hace unos días, el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires emitió un comunicado que circuló en todos los ámbitos educativos porteños para prohibir el uso del lenguaje inclusivo en todos los contenidos que dictan los docentes en clase, en el material que se le entrega a los estudiantes y en documentos oficiales de los establecimientos educativos, se informó oficialmente.
"Es una medida para facilitar la forma en que nuestros chicos y chicas aprenden y adquieren el lenguaje", destaca la resolución ministerial y agrega que "la deformación en el uso del lenguaje tiene un impacto negativo en los aprendizajes, máxime considerando las consecuencias de la pandemia".
Por último, el Ministerio a cargo de Soledad Acuna destacó que se han desarrollado acciones "que garantizan la inclusión educativa" y que ya en Francia y en Uruguay "se desaconsejó el uso del lenguaje inclusivo".