Los plásticos blancos pueden adquirir una tonalidad amarillenta con el paso del tiempo debido a la exposición a la luz, la humedad y la temperatura. Sin embargo, este cambio de color puede revertirse.
Un químico explica por qué los plásticos blancos pueden amarillearse con el paso del tiempo y qué se puede hacer para recuperar su aspecto original.
Los plásticos blancos pueden adquirir una tonalidad amarillenta con el paso del tiempo debido a la exposición a la luz, la humedad y la temperatura. Sin embargo, este cambio de color puede revertirse.
El químico Vladimir Sánchez, en su canal de YouTube BreakingVlad, explica que los plásticos en estado puro son incoloros o traslúcidos. Para otorgarles opacidad y color se les añaden pigmentos, y los blancos son especialmente sensibles a los factores ambientales.
La exposición continua a la luz, la humedad y la temperatura provoca la oxidación y degradación de los pigmentos. Como consecuencia, los plásticos blancos pueden adquirir una tonalidad amarillenta.
El mismo proceso también puede afectar a otros colores, que pierden su brillo o se tornan grises con el paso del tiempo.
Según Sánchez, este amarillamiento es reversible y para recuperar el tono blanco original se emplea peróxido de hidrógeno, conocido como agua oxigenada.
La función química del agua oxigenada consiste en descomponer los productos de degradación amarillentos, removiendo esa capa superficial deteriorada y dejando al descubierto la capa blanca original que se encuentra debajo.