"Cuando tomé la dirección de un colegio de la zona sur, empezaron los primeros indicios: desde una docente que vendía drogas hasta chicos en la nocturna que venían armados. El caso de la docente fue en 2008: se hizo todo un seguimiento, una denuncia, y terminó con una amenaza al personal directivo de parte de una banda que entró al colegio a interrumpir el acto del 9 de Julio", contó.
Por otro lado, Graciela también habló de las diferencias entre aquel Rosario, cuando era maestra de Messi, y el de hoy, azotado por la violencia.
"Hace 20 años, durante un período intermedio, yo iba a hacer alfabetización en una villa. Iba en bicicleta con uno de mis hijos y nunca pensé que me podía pasar algo. Había seguridad en cualquier lugar donde uno estaba. No teníamos alumnos amenazados, no existía esta cosa de ahora, de que no hay ley, que vale todo. No hay autoridad", afirmó.